3/08/2010

Condenan al SAS por despedir a una enfermera embarazada

Una sentencia del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 8 de Sevilla ha condenado al Servicio Andaluz de Salud (SAS) por discriminar a una enfermera a la que no se renovó su contrato mientras se encontraba de baja por riesgo durante el embarazo.

En concreto, según el Sindicato de Enfermería (Satse) de Sevilla, que presentó la demanda, la sentencia condena al SAS a indemnizar a la enfermera con 6.200 euros en concepto de daños y perjuicios y al restablecimiento de todos sus derechos en lo relativo a tiempo trabajado del periodo en el que "indebidamente estuvo cesada por la actuación discriminatoria de la Administración Sanitaria", tal y como especifica el fallo judicial.

En este sentido, el Sindicato de Enfermería explica que la enfermera venía trabajando en el Distrito Sanitario Sevilla Sur como eventual estructural desde el 1 de diciembre de 2006 cubriendo un hueco en la Zona Básica de Utrera. Desde esa fecha ocupó la plaza de enfermera con sucesivos contratos concatenados hasta el pasado 30 de septiembre de 2009, momento en el que se encontraba de baja por embarazo de alto riesgo. En esa fecha, el Distrito decidió no renovarla mientras si lo hacía con el resto de profesionales que se encontraban en idéntica situación contractual que la embarazada.

Así, la sentencia ganada por el sindicato Satse declara nula la actuación del Distrito Sanitario por vulneración del artículo 14 de la Constitución, que prohíbe la discriminación por razón de sexo o cualquier otra condición o circunstancia personal o social. De igual forma, condena al SAS a abonar a la denunciante una indemnización por daños y perjuicios de 6.200 euros, correspondientes a las cantidades dejadas de percibir en el periodo que ha permanecido sin contrato.

Al margen de la indemnización económica, el fallo judicial obliga al SAS al restablecimientos de todos los derechos de la enfermera al momento anterior al cese, reconociendo a todos los efectos, tanto de cómputo en la bolsa de empleo y como en futuros procesos de selección, como tiempo trabajado y cotizado el periodo en el que indebidamente estuvo cesada por la actuación discriminatoria de la Administración Sanitaria demandada, incluido el abono de las cuotas a la Seguridad Social.

Dimisiones
Con esta sentencia, el Sindicato de Enfermería considera que, por coherencia, estas actuaciones deberían conllevar que los cargos directivos del Distrito Sanitario Sevilla Sur, tanto el director-gerente, Miguel Sanz, como del director de personal y desarrollo profesional, Juan Carlos Díaz, fuesen puestos a disposición del SAS y de la Consejería de Salud, ya que es imposible que quien ha permitido una actuación de esta índole continúe ejerciendo un cargo directivo sin la lógica sospecha de posibles vulneraciones posteriores.

Para el sindicato de enfermeros, el SAS no puedo mantener en sus cargos a personas a las que no les ha importado cercenar el derecho al trabajo de una enfermera embarazada, por lo que se trata de un hecho gravísimo que reviste suficiente entidad para que de inmediato sean depuradas todas las responsabilidades.

Si la gerencia del SAS no acuerda su cese fulminante, el Sindicato de Enfermería entiende que avalan estas actitudes e irregularidades, ya que es el SAS como institución quien resulta condenado por las actuaciones de algunos de sus cargos directivos.

El Sindicato de Enfermería ha recordado que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) resolvió un caso similar en marzo de 2008 condenando al SAS por comportamiento discriminatorio por razón de sexo con una enfermera del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla a la que no se renovó su nombramiento por su condición de embarazada.

En aquella sentencia, ganada por la asesoría jurídica de Satse, se obligó al hospital a readmitir a la enfermera en el mismo puesto de trabajo con abono de sus retribuciones desde la fecha en la que se interrumpió su relación laboral con el SAS.

Ante esta situación, el sindicato lamenta que las profesionales sanitarias tengan que acudir a los tribunales ante los reiterados incumplimientos de la legalidad por parte de los gestores del SAS que, al tratarse de un organismo público, se suponen garantes del cumplimiento de las normas. Por eso, el Sindicato de Enfermería ha animado a denunciar a todas las profesionales que se encuentren en situaciones similares en las que se vulneran sus derechos fundamentales.