4/15/2009

Los síntomas y signos de la anorexia



Gran pérdida de peso

Pérdida del periodo menstrual (amenorrea)

Preocupación por la comida, gordura y calorías

Distorsión de la imagen de sí misma. Por ejemplo: se ven gordas aunque estén delgadas

Posible abuso de laxantes

Aumento de la actividad física con la intención de quemar calorías

Cambio del carácter

Irritabilidad

Depresión

Falta de concentración

Síntomas de malnutrición: anemia (por deficiencia de hierro)

Presión arterial baja

Deshidratación

Niveles anormales de: estrógenos, progesterona y cortiso

¿Cómo prevenir la anorexia?

Cuando existe un caso claro de anorexia, el tratamiento sólo puede llevarse a cabo por profesionales, no olvidemos que médicos, psicólogos y psiquiatras pueden ayudarnos. Ahora bien, existen una serie de pautas que pueden ayudar a que la persona se acepte a sí misma e interprete adecuadamente los mensajes que le llegan de los medios de comunicación:

Valorar a la persona por sus cualidades humanas antes que físicas.
Procuremos ver a los demás como son, lo que hacen y no su aspecto físico.

Practicar hábitos alimenticios sanos y equilibrados, comiendo en proporciones adecuadas.

No dar excesiva importancia a las dietas ni al peso.

Valorar el deporte y la actividad física como recurso que nos ayuda a sentirnos bien y compartir esa actividad física con los demás.

No dar excesiva importancia a las dietas ni al peso.

Actuar críticamente ante los anuncios publicitarios que se centran en la imagen corporal.

No creernos todo lo que nos cuentan o enseñan por la T.V.

http://anorexia-enfermeria.blogspot.com/

=> interesante blog para ayudar a los dependientes...

ketamina, o ketanima, jeje...


KETAMINA 10 mg/ml.

Indicaciones:
• Dolor en politraumatismos y pacientes atrapados.
Contraindicaciones:
• TCE / PIC alta.
• Paciente confuso por drogas / alcohol.
• Perforación ocular.
• HTA
• Angina de pecho.

Efectos secundarios:
• Confusión, alucinaciones, malestar.
Administración y dosificación:

Dar de 10 mg (1 ml) - i.v.
Que debe darse con intervalos de 1-2 minutos - hasta alcanzar la dosis máxima. Redactado en bibliografía en unos 5 ml.

La dosis máxima:
• Ancianos /pacientes debilitados Máx. 30 mg (3 ml.)
• Saludable Máx. 50 mg (5 ml.)
Notas:
Si el paciente tiene afectadas las funciones vitales debe tenerse sumo cuidado al administrar la droga. Empiece con 5 mg (½ ml) - y continuar con 5 mg (½ ml).
Ketolar puede causar taquicardia y aumento de la presión arterial. La sustancia no es un depresor respiratorio.
Foro e-mergencias
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Nosotros la llevamos en el "miniampulario " que llevamos en el maletín de vía aérea. Llevamos adrenalina, atropina, midazolam, pentotal, propofol al 1%, norcurón y ketolar.
La presentación que llevamos es un vial que tiene 10 ml y que tiene 50 mgr por ml.
Se puede poner IV ó IM.
La dosis depende del efecto que quieras conseguir, hipnosis, analgesia, sedación ó anestesia.
Antes se utilizaba mucho en pediatría, por vía IM pero dejó de usarse por el problema de las alucinaciones. Para solucionar ese problema se asocia a benzodiazepinas.
La recomiendan en bronquíticos porque relaja el músculo liso bronquial.
A dosis analgésicas no deprime la función respiratoria, pero sí a dosis anestésicas.
Contraindicaciones, las que ha dicho Paco.
• TCE / PIC alta.
• Paciente confuso por drogas / alcohol.
• Perforación ocular.
• HTA
• Angina de pecho.
Yo la reservaría para pacientes no colaboradores que haya que sedar ó para atrapados en los que hay difícil acceso y puede permitirnos una analgesia sedación sin necesidad de vía. la ventaja la veo en la vía IM.
Las dosis que tengo yo son:
Dosis anestésica: 6-12 mgr/kr IM; 1-2 mgr/Kg en bolo IV (bolos suplementarios de 0,5 mgr/Kg)
Dosis analgésica: 2-4 mgr/KG IM; 0,25-0,50 mgr/Kg IV
Elena.
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Personalmente soy un gran defensor de la ketamina, la he utilizado en contexto de múltiples víctimas porque calma el dolor y tiene efecto anestésico sin deprimir la función ventilatoria (a veces una pequeña caída transitoria de la Sat O2 que se recupera), también la he usado en catástrofes (Indonesia) para procedimientos quirúrgicos, ya que no había otro anestésico, y sinceramente creo que es un fármaco infravalorado. Tiene una mala reputación por los efectos secundarios tipo alucinaciones que producen, los cuales se minimizan con la administración de BZD. Por otro lado es de Elección en pacientes quemados, por el problema de hipotensión y porque se puede administra vía intramuscular (buena absorción), por su efecto sobre la TA, está indicado en politraumatizados con tendencia al shock (además de las medidas de restauración de volemia), salvo como dices cuando exista TCE, porque aumentan la PIC.
Hay un artículo en la revista “puesta al día en urgencias, emergencias catástrofes”, sobre una puesta al día sobre la ketamina.
Victor.

EUROASPIRE: es necesario modificar el estilo de vida de los pacientes con enfermedad coronaria

Autor: Michael O'Riordan. Publicado 03/13/2009
Los resultados del último de los estudios European Action on Secondary and Primary Prevention by Intervention to Reduce Events (EUROASPIRE) son tan desalentadores que los investigadores comentan que deben ser motivo de preocupación para todos los que hacen políticas sanitarias, los médicos, y otros profesionales ssanitarios responsables de la atención a pacientes con enfermedad cardíaca coronaria [1].

Al examinar las directrices de prevención cardiovascular en la práctica diaria en ocho países europeos, los investigadores observaron muchas tendencias de estilos de vida adversos, que incluían aumentos en la obesidad, diabetes mellitus, y hábito de fumar en las mujeres más jóvenes, así como fracasos en el tratamiento de la presión arterial.

Según los investigadores, los resultados publicados en el número de Marzo de 2009 de Lancet, destacan una separación continua entre el conjunto de estándares en las directrices de prevención de la enfermedad cardiovascular y la práctica clínica.

La investigadora principal Dra. Kornelia Kotseva (Imperial College London, Reino Unido) y sus colaboradores apuntaron que, "los sistemas sanitarios europeos están dominados por la asistencia aguda, la tecnología médica, los dispositivos, y los tratamientos farmacológicos." "Los estilos de vida se consideran asuntos privados. Sin embargo, los programas de estilos de vida pueden ser una parte esencial de la provisión de asistencia sanitaria y de los planes de aseguramiento sanitario. Todos los pacientes con enfermedad coronaria podrían beneficiarse del acceso a un programa completo de prevención y rehabilitación cardiovascular. Es inútil conservar el miocardio isquémico de forma aguda sin abordar las causas subyacentes del estilo vida en la enfermedad; necesitamos invertir en prevención."

Los Drs. Mette Brekke y Bjørn Gjelsvik (ambos de la Universidad de Oslo, Noruega), comentaron, en un editorial que acompañaba al estudio publicado [2], que los resultados de los estudios EUROASPIRE eran "desalentadores." Apuntaron que las recomendaciones de cambio de los estilos de vida insisten cada vez más en la rehabilitación cardíaca y en la prevención del riesgo secundario, incluyendo el consejo para dejar de fumar, elegir comidas saludables, y ser físicamente activo.

"¿Este consejo no vale el papel en el que está escrito?”, se preguntan Brekke y Gjelsvik.

Los resultados son desalentadores

Este primer estudio EUROASPIRE de la European Society of Cardiology (ESC) fue realizado en 1995–1996 en nueve países, y el segundo estudio fue realizado en 1999–2000. Ambos mostraron tasas altas de factores de riesgo cardiovascular modificables en pacientes con enfermedad coronaria. El tercer estudio EUROASPIRE, realizado en 2006–2007 en 22 países, fue dirigido para determinar si había mejorado la cardiología preventiva y si se seguían las directrices de prevención.

El análisis, presentado primero en el ESC Congress de 2007 y comunicado por heartwire al mismo tiempo, examinó las tendencias en ocho países que participaron en los tres estudios, incluyendo la República Checa, Finlandia, Francia, Alemania, Hungría, Italia, los Países Bajos, y Eslovenia.

En términos generales, casi el 20% de los pacientes sigue fumando, y esto no ha cambiado durante el período de 12 años. Sin embargo, los datos indican tendencias preocupantes dentro de esos datos, como un aumento en el número de mujeres fumadoras, así como un aumento del hábito de fumar en hombres y mujeres menores de 50 años.

La obesidad también es más galopante, con más del 80% de los pacientes con enfermedad coronaria considerados obesos o con sobrepeso. Junto con esto, también hay más diabetes autodeclarada entres estos pacientes. El número de pacientes con hipertensión no ha cambiado desde 1995, aunque la proporción de pacientes con colesterol total elevado ha bajado. A pesar de esto, la mitad de los pacientes aproximadamente todavía tienen niveles de colesterol considerados demasiado altos por las directrices actuales.

Factores de riesgo en los estudios EUROASPIRE

Factor de riesgo
EUROASPIRE I (%)
EUROASPIRE II (%)
EUROASPIRE III (%)

Hábito de fumar
20,3
21,2
18,2

Sobrepeso y obesidad
76,8
79,9
82,7

Obesidad
25
32,6
38

Presión arterial elevadaa
58,1
58,3
60,9

Niveles de colesterol elevadosb
94,5
76,7
46,2

Diabetes mellitus declarada
17,4
20,1
28

a. La presión arterial elevada está definida como una presión sistólica de 140 mm Hg o superior o una presión diastólica de 90 mm Hg o más para aquellos sin diabetes y una sistólica de 130 mm Hg o más o una diastólica de 80 mm Hg o más para aquellos con diabetes

b. El costerol total sérico elevado se definió como >4.5 mmol/l (>175 mg/dl)

Fármacos cardioprotectores en los estudios EUROASPIRE

Medicamentos
EUROASPIRE I (%)
EUROASPIRE II (%)
EUROASPIRE III (%)

Tratamientos antiagregantes
80,8
83,6
93,2

Betabloqueantes
56
69
85,5

Todo tipo de hipotensores
84,5
90,6
96,8

Todo tipo de hipolipemiantes
32,2
62,7
88,8



Los investigadores apuntaron que se produjeron estos resultados a pesar del aumento de utilización de tratamiento médico, incluidos los hipotensores. En 2006–2007, al 97% de los pacientes se les prescribió un antipertensivo, mientras que al 89% se le prescribió un tratamiento con estatinas para reducir el colesterol.

En su editorial, Brekke y Gjelsvik indican que los médicos deberían ser capaces de seguir las directrices sobre prevención secundaria de forma más fácil que los pacientes para ser capaces de cambiar sus hábitos de estilo de vida. Todavía siguen sin alcanzarse estos objetivos terapéuticos. No se sabe si la razón es que los médicos son reacios a añadir otro fármaco caro con posibles efectos secundarios a un problema al que se considera basado en el estilo de vida, que los objetivos son demasiado ambiciosos,o simplemente que los médicos ignoran las últimas directrices.

Brekke y Gjelsvik apuntaron que la rehabilitación cardíaca, caracterizada por programas multidisciplinarios, a largo plazo que incluyen consejo dietético y prescripción de ejercicio junto con el tratamiento médico, es cara y no se ha demostrado de forma definitiva que sea más eficaz para reducir los criterios clínicos consistentes de valoración cuando se compara con el ejercicio sólo. De todas formas, ayudar a los pacientes con enfermedad coronaria a conseguir un estilo de vida saludable "debería ser obligatorio" y una prioridad importante para los médicos y autoridades sanitarias.

Los editorialistas declararon que también es necesaria la acción política para invertir las tendencias negativas de obesidad y estilo de vida insano, y esto incluye la lucha contra las industrias de comida rápida y edulcorantes así como crear carriles bici seguros y comidas escolares sanas.


La ESC patrocinó los estudios EUROASPIRE por medio de donaciones de Merck Sharp & Dohme, AstraZeneca, Pfizer, Bristol-Myers Squibb, GlaxoSmithKline, Sanofi-Aventis, Servier, Schering-Plough, y Novartis.



Referencias bibliográficas

1. Kotseva K, Wood D, De Backer G, et al. Cardiovascular prevention guidelines in daily practice: a comparison of EUROASPIRE I, II, and III surveys in eight European countries. Lancet 2009; 373: 929-940.

2. Brekke M, Gjelsvik B. Secondary cardiovascular risk prevention--we can do better. Lancet 2009; 373: 873-874.

4/14/2009

Subir al Everest para curar pacientes en la UCI


Con 8.848 metros de altitud sobre el nivel del mar, el Everest es el techo del mundo. Hasta muy cerca de esta cumbre subió en 2007 el grupo de 200 médicos, científicos y montañeros integrantes de la expedición Caudwell Xtreme Everest para realizar un experimento casi tan sorprendente como sus resultados: medir en miembros del equipo los niveles más bajos de oxígeno en sangre registrados nunca para estudiar cómo se adapta el organismo humano a la falta de ese fluido vital.

El análisis de más de 10.000 muestras podría conducir a nuevas terapias

El estudio será útil en personas con enfisema, choque séptico y cianosis
Los hallazgos de la expedición acaban de ser publicados en The New England Journal of Medicine y se espera que puedan servir para revisar los tratamientos que se administran a enfermos con problemas de falta de oxígeno internados en unidades de cuidados intensivos (UCI), según Mike Grocott, director médico de la expedición.

El objetivo de los investigadores era llegar a la cumbre, pero las malas condiciones meteorológicas obligaron a tomar las muestras a 8.400 metros de altitud y realizar otras pruebas en el campamento base, a 6.400 metros. Los resultados muestran que los montañeros habían sido capaces de estar completamente operativos con 3,28 kilopascales de oxígeno en sangre de media, y que el nivel más bajo registrado fue de 2,55. Con estos niveles, una persona situada a nivel del mar estaría al borde de la muerte, pues lo normal son 12-14 kilopascales y se considera que un paciente con 8 ya se encuentra en estado crítico.

"Los resultados nos dan una idea de los niveles de falta de oxígeno que una persona puede tolerar", afirma Grocott, investigador del University College London. Esto podría tener efectos en las UCI porque muchos de los tratamientos que se aplican y que suelen ser muy agresivos están destinados a restablecer los niveles de oxígeno en sangre, cuando podría ocurrir que el cuerpo mismo fuera capaz de adaptarse a estos.

Estas cuestiones no pueden investigarse normalmente en las UCI, debido a la fragilidad de los pacientes y la dificultad de obtener su consentimiento en personas inconscientes. Pero también porque muchas veces las causas de la carencia de oxígeno en sangre son diversas y se mezclan con otros procesos que dificultan estudiar la falta de oxígeno o hipoxia por separado.

"Las situaciones de hipoxia desatan una serie de mecanismos de adaptación que no entendemos bien todavía. Al observar a individuos sanos a una gran altitud donde el oxígeno es escaso podemos entender los cambios fisiológicos que podrían ayudar a mejorar los cuidados intensivos en los hospitales, porque los bajos niveles de oxígeno son un problema universal en pacientes en estado crítico. Esto podría llevar a los médicos a reconsiderar su tratamiento, porque podría ser que en pacientes que han estado enfermos durante algún tiempo se haya producido una adaptación natural a estos niveles de oxígeno. De todas formas, nuestra investigación necesita ser estudiada cuidadosamente y confirmada por futuros trabajos antes de poder trasladarse a la práctica clínica", concluye Grocott.

En el mismo sentido se manifiesta Andrew Tomlison, miembro del Royal College of Anaesthetists del Reino Unido: "Hay que tener en cuenta que estamos hablando de individuos sanos, jóvenes, extremadamente en forma, bien aclimatados a la altitud, y que en las UCI se trata con pacientes que son normalmente mayores o que, en cualquier caso, no se encuentran en su mejor forma física. Hay diferencias y habrá que estudiarlo con detenimiento antes de llevarlo a la práctica".

Pero los resultados no dejan de ser sorprendentes. "Es increíble pensar que los seres humanos pueden funcionar con esos niveles de oxígeno en sangre. Estos resultados vienen a mostrar los maravillosos mecanismos de adaptación con los que cuenta el cuerpo humano, y podrían sentar las bases para una revisión más cuidadosa del tratamiento que se da a los pacientes en cuidados intensivos", añade Tomlison.

La expedición ha recogido datos de más de 4.000 días de exposición a la altitud, 2.000 pruebas y 10.000 muestras de sangre, es decir, más de un cuarto de millón de datos que esperan ser analizados y que probablemente servirán para establecer las causas fisiológicas de la hipoxia progresiva, los nuevos mecanismos que podrían crearse para tratarla y, finalmente, dar el salto a nuevos tratamientos que puedan aportar beneficios a los pacientes que la sufren.

Con el tiempo, los hallazgos de esta investigación podrían conducir a mejoras en el tratamiento de pacientes con síndrome de distrés respiratorio agudo (SDRA), fibrosis quística, enfisema, choque séptico, cianosis en recién nacidos (síndrome del bebé azul) y algunas otras enfermedades críticas.º


La ruta de la hipoxia

La hipoxia o falta de oxígeno es un problema crítico frecuente en personas con enfermedades cardiovasculares y pulmonares, así como en muchos de los pacientes ingresados en unidades de cuidados intensivos (UCI). La falta de oxígeno de forma repentina puede causar la muerte, aunque muchos de los pacientes que están en la UCI sufren una lenta y continuada pérdida de oxígeno, que también puede ser fatal si no se toma ninguna medida.

El oxígeno ha de ser transportado desde el aire a cada una de las células del cuerpo a través de una ruta que incluye elementos como el corazón, los pulmones, el sistema circulatorio (venas y arterias) y los propios glóbulos rojos (las células transportadoras de oxígeno). Cualquier disfunción en alguna parte de esta ruta puede tener como consecuencia una reducción de la cantidad de oxígeno que reciben los tejidos y células, especialmente el cerebro, que es el órgano más sensible a la falta de oxígeno.

Sin tratamiento, la hipoxia puede causar el debilitamiento y la posterior muerte de los pacientes. Por ello, una de las primeras líneas de acción es administrar oxígeno mediante mascarilla con la esperanza de incrementar la cantidad que llega a los tejidos. Sin embargo, a veces esta medida resulta poco efectiva y se requieren tratamientos más drásticos. En algunos casos, los tratamientos más extremos pueden llegar a ser contraproducentes y causar daños colaterales en órganos vitales, como los pulmones.

Si el coche se cae al agua, el cinturón de seguridad también te salva



Por fortuna, el uso del cinturón de seguridad está cada vez más extendido. Sin embargo, sigue existiendo un reducido número de irreductibles galos que refunfuña argumentos en contra de su uso. Uno de estos mitos tiene relación a la posibilidad que la retención del cinturón se convierta en una trampa mortal en caso de caída al agua.

Un primer argumento que parece a desmentir este mito es la frecuencia de este tipo de incidentes. Creo que todos estaremos de acuerdo en que la cantidad de colisiones que se producen en tierra es muy superior al número de turismos que se dan un chapuzón. Escudarse en este mito y el cinturón sin abrochar significa renunciar a una ayuda vital en el tipo de incidente más probable.

Sin embargo, el cinto puede ser también vital en caso de amerizaje. Mucha gente no lo cree dado que nos podemos meter en el agua y nadar; tendemos a pensar que es blanda y si nos introducimos en ella se apartará de nuestro camino. De hecho es fácil apartar agua si desplazamos en pequeñas cantidades y lentamente. Sin embargo, al intentar introducir un objeto de grandes dimensiones – que por tanto desplazará muchísima agua – a una velocidad elevada, el agua opondrá una gran resistencia.

Un ejemplo muy gráfico: un muro hecho de ladrillos apilados, sin cemento. Sabemos que mover uno de estos tochos es muy sencillo. Pero, ¿nos estamparíamos contra todo el muro con un vehículo sin utilizar el cinturón? Yo, desde luego no. Pues con el agua pasaría algo similar. Sin el cinturón, lo más probable es que los ocupantes ni siquiera tengan oportunidad de intentar escapar.

Otra de las preocupaciones más frecuentes referentes al uso del cinturón en un coche nadador es que el posible nerviosismo e histeria provocados por la situación puedan dificultar encontrar la hebilla antes de agotar el aire en los pulmones. No obstante, Cualquier persona que haya utilizado coches en su vida tendrá el gesto de desabrocharlo completamente automatizado. De hecho, aunque la cabina del vehículo no será ni mucho menos estanca, el agua tendrá pocos huecos por donde entrar, y para hacerlo deberá desplazar al aire del interior. Como veremos más abajo, ni siquiera será posible salir del vehículo inmediatamente. Así que, de hecho, la situación no será tan apremiante.

En cualquier caso, una estrategia prácticamente infalible para conseguirlo consiste en agarrar el cinto por el tramo que pasa por el pecho, y seguirlo con la mano hasta la hebilla, deslizar el dedo índice por la misma hasta hacer click y quedar liberado.

Con el mito completamente cazado, aprovecharemos para dar un par de ideas sobre cómo sobrevivir si algún día llegamos a vernos en esta acuciante situación. El tiempo es esencial, aunque no debemos precipitarnos. Dado que la cabina contiene aire, no se hundirá inmediatamente; nos quedaremos cerca de la superficie, e iremos descendiendo a medida que entre el agua.

El mayor problema será que habrá una gran cantidad de agua presionando fuera de nuestras puertas. Dado que el agua aún no habrá entrado, dicha presión no será compensada y nos será extremadamente difícil abrir la puerta. Os ahorraré los detalles del cálculo, pero tomando una puerta media (que aproximaremos por un rectángulo de 1.06m de ancho por 1.10m de alto) que se ha sumergido de forma que la superficie del agua queda justo en el techo del vehículo, está sometida a una fuerza neta de 6225N, que equivale a levantar 635kg.

Si quisiéramos mover la puerta en línea recta, deberíamos compensar la fuerza del agua. Por suerte, para abrirla sólo necesitamos que gire al rededor de sus bisagras. Para hacer que algo rote es necesario aplicarle un par de fuerza o momento. Recordad, además, que una misma fuerza proporciona mayor par si se aplica lejos de las bisagras (algo que podemos comprobar con cualquier puerta; resulta muy difícil abrirla si empujamos justo al lado de los pernos). Se puede calcular que el par de fuerza que el agua ejerce sobre la puerta de nuestro ejemplo es de 3268Nm. Para compensarlo es necesario ejercer una fuerza aplicada al extremo de la puerta equivalente a levantar 318kg. Es una mejora, pero sigue estando lejos del alcance humano medio.

Para conseguir abrir la puerta, por tanto, es necesario esperar a que entre algo de agua al coche. La presión del agua interior compensará parte de la fuerza que bloquea la puerta. Esta espera debe invertirse en preparar a todos los ocupantes del vehículo para salir lo más rápidamente posible, ya que cuando se consiga abrir la vía de escape el agua entrará mucho más rápidamente y el coche se hundirá muy rápido. Cuando el nivel de agua en el interior empiece a dificultar la respiración, se deberán empujar la puerta haciendo fuerza, recordemos, en el extremo opuesto a la articulación.

La alternativa a abrir la puerta es utilizar las ventanas. Si los elevalunas no funcionan, podemos intentar romperlas con un objeto puntiagudo. Es posible adquirir martillos especiales de seguridad. En caso de no tenerlo, un buen substituto es una llave puntiaguda; recomiendo sostener con una mano a modo de escarpa contra la ventanilla lateral y martillear con la otra mano. En cualquier caso, si la ventanilla ya se encuentra sumergida, se debe hacer con cuidado ya que la fuerza del agua al entrar puede convertir el vidrio en metralla.

De ser posible, deberán abrirse las puertas de ambos lados simultáneamente, de forma que la estructura del coche se mantenga lo más estable posible. Naturalmente, deben salir primero los niños si los hay. Una vez fuera, deberá nadarse tan rápidamente posible para alejarse del vehículo. En caso de desorinetación, las burbujas nos indicarán la dirección hacia la superficie, nuestra salvación.

"Como sobrevivir si tu coche cae al agua"

http://quienentravuelve.blogspot.com/2007/08/como-sobrevivir-si-tu-coche-cae-al-agua.html

Una premisa imprescindible es lleves puesto el cinturón de seguridad, ya que sin el seguramente estarás inconsciente o no hayas sobrevivido al impacto.

Tranquilizate, Es normal que estés asustado y muy nervioso, pero intenta mantener la calma. Para tranquilizarte respira profundamente varias veces y recuerda la siguiente pauta.

Desabróchate el cinturón. Una vez que ha caído el coche, quítate el cinturón de seguridad. Tendrás que salir y hay que empezar a prepararse.

Deja que entre agua, tienes que permitir que entre agua en el coche para que la presión se iguale al exterior, si no será imposible abrir la puerta o salir por la ventana. La batería del coche suele durar un par de minutos cuando el auto está sumergido, así que aprovéchalos para bajar la ventana y pueda entrar el agua. Sino deberás romper la ventanilla con algo puntiagudo ya que es difícil conseguirlo con manos o pies.

Salida del coche, cuando el agua te llegue al esternón, es el momento de salir. Coge una buena bocanada de aire y prepárate para nadar hasta la superficie. Abre la puerta. Si hay niños contigo, tienen que salir ellos antes y tu guiarles desde abajo. Si estás desorientado y no sabes donde esta la superficie, suelta algo de aire y sigue las burbujas.

Un par de consejos mas:

Tal como aconsejan desde la legión también te aconsejaríamos quitarte los zapatos para tener mayor movilidad.

Existen en el mercado martillos con cortadores de cinturón.
Lleva uno (o algo similar y que esté a mano).

http://www.youtube.com/watch?v=_4C5j70fCQI&eurl=http%3A%2F%2Fquienentravuelve%2Eblogspot%2Ecom%2F2007%2F08%2Fcomo%2Dsobrevivir%2Dsi%2Dtu%2Dcoche%2Dcae%2Dal%2Dagua%2Ehtml&feature=player_embedded

Un 83% de los jóvenes se posicionan a favor de la tasa cero de alcoholemia para conductores noveles



http://www.circulaseguro.com/2009/04/13-un-83-de-los-jovenes-se-posicionan-a-favor-de-la-tasa-cero-de-alcoholemia-para-conductores-noveles

La tasa cero se percibe como solución al problema para buena parte de los jóvenes mayores de 25 años (87%). No lo ven así, en cambio, los encuestados de 21 a 25 años. De ellos, un 25% se opone a que el alcohol se prohíba de forma total en la conducción. Curiosamente, si hablamos de aplicar la medida a los conductores noveles, los más jóvenes están abrumadoramente de acuerdo con la medida. ¿Será porque perciben el problema como algo propio si van a bordo de un coche conducido por un amigo que acaba de aprobar el examen?

La legra negra.

MANEJO INCIAL DEL PACIENTE AGITADO. (Victor Fernández y otros)

Muy interesante...

http://www.semes.org/revista/vol21_2/10.pdf