11/28/2019

5/19/2011 ¿Cuántas veces no hemos oído, “a mí no me pagan por dar docencia”?


LA DOCENCIA UNA NECESIDAD Y UN DEBER DE LA ENFERMERÍA

5/19/2011

LA DOCENCIA UNA NECESIDAD Y UN DEBER DE LA ENFERMERÍA

¿Cuántas veces no hemos oído, “a mí no me pagan por dar docencia”?

Frase desafortunada por cierto, antes, en el pasado y un grandísimo error en el presente y en un futuro próximo.
Cuando tengamos que ocupar nuestro lugar en la Universidad de una manera “total”,
como profesores de toda nuestra doctrina enfermera y como catedráticos de las universidades de enfermería – ya no escuelas – tendremos estudiantes de primer y segundo ciclo además de los que realicen el doctorado. No podemos dejarlos solos, sino ayudarlos en su andadura que es la nuestra…ya que son nuestro futuro profesional.
También asumiremos la formación de los EIR de las nuevas especialidades y de las ya
existentes, a los que tendremos que dar una docencia de calidad para lograr un buen
profesional especialista que es lo que nos demanda la sociedad y con los que se salvarán muchas vidas.
Tampoco nos olvidemos de los estudiantes de enfermería en prácticas en todo el
territorio nacional que muchas veces tienen una formación y una ayuda por parte de algunos compañeros que deja bastante que desear.
Debemos construir el camino hacia la excelencia basándonos en una actitud proactiva de trabajo y acción que haga que el Sueño de la enfermería de ser:
· Licenciado – grado en breve –.
· Especialista reconocido.
· Profesional capaz de desarrollar e impartir todo el conocimiento enfermero e
investigación en nuestras universidades.
· Desarrollar una carrera profesional en la que se valore la formación postgrado y la
experiencia.
· Ser los protagonistas de la nueva enfermería del tercer milenio que está pisando
fuerte y es imparable.
Para que este camino al “éxito” sea factible debemos estar unidos y buscar la
motivación necesaria que otras enfermeras ya tuvieron en el pasado al hacernos universitarios a todos…
Esa motivación está en el fondo de nuestros corazones y espera salir para conseguir
con esfuerzo ese sueño, tantas veces acariciado y que muchas veces se nos ha escapado
como la arena por las rendijas de una mano.
La formación está en ese recorrido y debemos agarrarnos a ella con todas nuestras
fuerzas.
En conclusión; ¿vamos a actuar en una misma dirección para conseguir nuestro sueño,
o vamos a esperar a ver lo que pasa?
Creo que la primera opción es la que elegimos todos a la hora de hablar de nuestra tan querida profesión enfermera.
La fuerza de un gran colectivo nos acompaña.

Francisco José Celada Cajal.

Enfermero.


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