1/23/2009

PACTO DE ESTADO PARA REFORZAR LA COHESIÓN DE LA SANIDAD PÚBLICA ESPAÑOLA

El consejero de Salud y Bienestar Social, Fernando Lamata, apoyó hoy en Madrid la iniciativa del ministro de Sanidad y Consumo, Bernat Soria, de alcanzar un Pacto de Estado en el ámbito del Sistema Nacional de Salud, con el objetivo principal de reforzar la cohesión de la sanidad pública española para hacer frente a los retos sanitarios del primer tercio del siglo XXI como son el aumento demográfico, el envejecimiento de la población, la inmigración y el alto coste de las nuevas tecnologías y los nuevos medicamentos.

Lamata hizo estas declaraciones en su intervención como experto sanitario en la Comisión de Estudio y Funcionamiento de los Diferentes Sistemas de Gestión de Servicios Sanitarios Públicos de la Asamblea de Madrid.

Para el consejero, la cohesión del Sistema Nacional de Salud debe pasar también por fortalecer el Consejo Interterritorial, en el que se reúnen de manera periódica los titulares del Ministerio y las consejerías de Sanidad, mediante la delegación de competencias de las administraciones sanitarias a este órgano para que sus decisiones tengan carácter vinculante, por ejemplo, en el ámbito de la salud pública, sistemas de información sanitaria, cartera de servicios o movilidad de pacientes.

Además, defendió un mayor peso del Ministerio de Sanidad y Consumo para que pueda fomentar políticas de cooperación entre las distintas administraciones sanitarias y promover sistemas de garantía de calidad asistencial en todo el Sistema Nacional de Salud (como observatorios de calidad o mecanismos de evaluación) además de impulsar la presencia de España sanitaria en el ámbito internacional.

Durante su comparecencia, el consejero señaló que en materia de financiación sanitaria es necesario incrementarla de manera significativa en el nuevo modelo de financiación autonómica si se quiere mantener la calidad de la asistencia sanitaria que se dispone en España en los próximos años.

Política austera

Lamata, sin embargo, recordó que el primer reto de los responsables sanitarios es hacer frente a la crisis económica aplicando una política austera en la gestión de los servicios sanitarios.

El objetivo es mantener durante el tiempo que dure la crisis económica la calidad asistencial del Sistema Nacional de Salud y abogar por la responsabilidad de los ciudadanos en el cuidado de su propia salud y en el uso responsable de los servicios sanitarios públicos.

Además, el consejero señaló que en la actualidad no hay una demanda social que justifique la necesidad de cambiar el actual modelo del Sistema Nacional de Salud, con un 70% de financiación y provisión de servicios públicos y un 30% privado, ya que los ciudadanos en todas las encuestas de opinión están muy satisfechos del funcionamiento de su sanidad pública.

Por último, no se opuso al establecimiento en el Sistema Nacional de Salud de nuevas fórmulas de gestión sanitaria, siempre que garanticen la calidad asistencial, el acceso a los servicios y una mayor eficiencia.