8/09/2010

Unidad de Cuidados Intensivos

UCI de un hospital.Una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) o Unidad de Vigilancia Intensiva (UVI) es una instalación especial de un hospital que proporciona medicina intensiva. Muchos hospitales han habilitado áreas de cuidados intensivos para algunas especialidades médicas.

Dependiendo del volumen de pacientes ingresados puede haber varias Unidades de Cuidados Intensivos especializadas en diferentes áreas de la Medicina, como son:

Cuidados Intensivos Cardiológicos o Unidad Coronaria
Unidad Postoperatoria de Cirugía Cardíaca
Trasplante de Órganos
Cuidados Intensivos Psiquiátricos
Cuidados Postoperatorios, aunque la mayoría son Unidades de Cuidados Intensivos Polivalentes.
Si la población pediátrica lo justifica, se desarrollan :

Unidades de Cuidados Intensivos Pediátricos, que debemos diferenciar de las
Unidades Neonatales cuyos pacientes se mueven en un rango estrecho de edad (desde el nacimiento hasta el día 28 de edad) conocido como período neonatal.
Las unidades de cuidados intensivos pueden formar parte de un medio de transporte, ya sea en aviones acondicionados como hospital, helicópteros, buques hospitalarios (usualmente integrados en cuerpos militares navales), autobuses, etc.

Máster y experto...

8/08/2010

El Gobierno propone que el color de las luces de las ambulancias sea azul y rojo

Es una reclamación de los conductores de estos vehículos y los bomberos

Se trata de diferenciarse de los transportes especiales y los vehículos lentos

Se negocia con las CCAA y las administraciones locales para asumir el coste

8/07/2010

Espolón Rojo a la Torre de Santa Ana, Picos de Europa.



Espolón Rojo

Situados entre la Peña Vieja y la Torre de los Horcados Rojos, y colgados sobre el Jou de los Boches, los Picos de Santa Ana nos permiten disfrutar de unas extraordinarias vistas tanto del macizo de Los Urrieles como de Andara. Además, la cara Oeste del Pico Occidental, guarda un par de vías clásicas de escasa dificultad ideales para una relajada pero gratificante jornada de montaña.
La vía del Espolón Rojo fue inaugurada en Octubre de 1965 por la cordada de Benito, Fernández y, cómo no, Udaondo. Su dificultad es escasa, concentrando la misma en un sólo largo y consistiendo los demás en una entretenida trepada sobre el filo del espolón. La pared es tumbada, pero la vista sobre el Jou de los Boches es espectacular. El equipamiento es casi inexistente (4 clavos viejos en toda la vía), por lo que es necesario tener práctica ya en el trabajo con fisureros. Recomendable, además de éstos, proveerse de cordinos para los puentes de roca (y casco). La roca es de buena calidad. La vía se realizó con cuerdas de 60 metros, por lo que, si se llevan cuerdas de menor longitud, habrá que estar pendiente para llegar bien a las reuniones.
La aproximación se puede hacer en unas dos horas y media desde El Cable, por la Vueltona y el camino a Horcados Rojos. Se coge a la derecha el desvío a Peña Vieja hasta el collado de la Canalona y, una vez aquí, se sigue a la izquierda hasta el Collado de Santa Ana. Desde este collado, se desciende bordeando el pico hasta encontrarnos con la caliza roja propia de este espolón (es importante no confundirlo con el evidente espolón Noroeste que se ve desde el collado, el Espolón Rojo queda detrás de éste). Otra opción es tomarlo desde Vega de Urriellu a través del Jou Sin Tierre, y, al llegar al Jou Los Boches remontar las pedreras de la parte Sur de Los Campanarios hasta el Collado Santa Ana (calcular otras dos horas y media)La escalada discurre íntegramente por la banda de roca rojiza del espolón.
Para comenzar el primer largo, debe iniciarse una trepada fácil bajo éste para comenzar la escalada bajo un primer resalte (IV, conveniente asegurar ya este tramo) y seguir, por terreno nuevamente fácil (II) hasta una terraza, donde se puede hacer reunión en puente de roca o en unas fisuras a la derecha (50 metros de escalada, algo más desde el inicio de la trepada). El siguiente largo comienza superando otro resalte fácil (III) y siguiendo por el filo del espolón (III y III+) hasta encontrar un gran nicho donde montar reunión (45 metros, clavo viejo). Para el tercer largo, hay dos variantes. La opción original es salir a la izquierda del nicho en un paso aéreo de IV+ y continuar por un diedro (IV y IV-). La variante recomendada (reflejada en el croquis) es salir por la derecha del nicho (puente de roca) y tomar de frente un muro vertical (IV+/V) donde un par de clavos pueden servir de referencia. Desde este muro, encontraremos un poco a la izquierda una terraza de la que surge una canal, donde podremos hacer reunión (50 metros, interesante subir clavos para esta reunión). El último largo comienza por esta canal, para salir al poco hacia el hombro de la derecha, superar un resalte (III+) y montar reunión al finalizar el espolón (45/50 metros). Desde aquí, una cómoda trepada (II) nos lleva en escasos metros a la cima.
Para el descenso, debemos salir unos pocos metros hacia el Este (de frente a la Cima Oriental) y desviarnos por las llambrias y pedreros de la vertiente Norte hasta el Collado de Santa Ana. El pie de vía queda algo lejos del descenso, por lo que es recomendable dejar las mochilas en el collado y subir las botas a la cima. El retorno se hace por el mismo camino de subida.


Espolón Rojo a la Torre Santa Ana, AD+


La aproximación se puede hacer en unas dos horas y media desde El Cable, por la Vueltona y el camino a Horcados Rojos. Se coge a la derecha el desvío a Peña Vieja hasta el collado de la Canalona y, una vez aquí, se sigue a la izquierda hasta el Collado de Santa Ana. Desde este collado, se desciende bordeando el pico hasta encontrarnos con la caliza roja propia de este espolón (es importante no confundirlo con el evidente espolón Noroeste que se ve desde el collado, el Espolón Rojo queda detrás de éste). Otra opción es tomarlo desde Vega de Urriellu a través del Jou Sin Tierre, y, al llegar al Jou Los Boches remontar las pedreras de la parte Sur de Los Campanarios hasta el Collado Santa Ana (calcular otras dos horas y media)La escalada discurre íntegramente por la banda de roca rojiza del espolón.
Para comenzar el primer largo, debe iniciarse una trepada fácil bajo éste para comenzar la escalada bajo un primer resalte (IV, conveniente asegurar ya este tramo) y seguir, por terreno nuevamente fácil (II) hasta una terraza, donde se puede hacer reunión en puente de roca o en unas fisuras a la derecha (50 metros de escalada, algo más desde el inicio de la trepada). El siguiente largo comienza superando otro resalte fácil (III) y siguiendo por el filo del espolón (III y III+) hasta encontrar un gran nicho donde montar reunión (45 metros, clavo viejo). Para el tercer largo, hay dos variantes. La opción original es salir a la izquierda del nicho en un paso aéreo de IV+ y continuar por un diedro (IV y IV-). La variante recomendada (reflejada en el croquis) es salir por la derecha del nicho (puente de roca) y tomar de frente un muro vertical (IV+/V) donde un par de clavos pueden servir de referencia. Desde este muro, encontraremos un poco a la izquierda una terraza de la que surge una canal, donde podremos hacer reunión (50 metros, interesante subir clavos para esta reunión). El último largo comienza por esta canal, para salir al poco hacia el hombro de la derecha, superar un resalte (III+) y montar reunión al finalizar el espolón (45/50 metros). Desde aquí, una cómoda trepada (II) nos lleva en escasos metros a la cima.
Para el descenso, debemos salir unos pocos metros hacia el Este (de frente a la Cima Oriental) y desviarnos por las llambrias y pedreros de la vertiente Norte hasta el Collado de Santa Ana. El pie de vía queda algo lejos del descenso, por lo que es recomendable dejar las mochilas en el collado y subir las botas a la cima. El retorno se hace por el mismo camino de subida.

7/30/2010

Un estudio confirma los beneficios de ampliar el margen de tiempo para tratar un ictus

http://www.e-mergencia.com/foro/showthread.php?t=11900&page=18

Incrementar de 3 a 4,5 horas el espacio de tiempo para tratar esta enfermedad ofrece una oportunidad a los pacientes que no han podido ser tratados antes.

Un estudio dirigido por investigadores del Hospital Universitario Karolinska, Suecia, confirma los beneficios y la seguridad de ampliar de 3 a 4,5 horas el margen de tiempo para administrar un tratamiento con alteplasia al paciente que ha sufrido un ictus agudo. El trabajo ha sido publicado online en Lancet Neurology y aparecerá en su edición impresa en agosto.
Según el estudio, realizado por el profesor del Karolinska, Nils Wahlgren, y un grupo de investigadores internacionales, establecer un mayor margen de tiempo para tratar el ictus ofrece una oportunidad a los pacientes que no han podido ser tratados antes. Sin embargo, sus beneficios se reducen rápido con el tiempo y los pacientes deben ser tratados tan pronto como sea posible.
Investigaciones anteriores demostraron los beneficios y la seguridad del tratamiento con alteplasia cuando se aplica entre las 3 y las 4,5 horas tras el ictus.
El estudio, realizado sobre 23.942 pacientes, descubrió que la proporción que recibió tratamiento con alteplasia entre las 3 y las 4,5 horas en el último cuatrimestre de 2009 (un 22%) fue tres veces mayor que en el primer cuatrimestre de 2008 (un 7%).
El tiempo medio de admisión a tratamiento fue de 65 minutos por pacientes registrados antes y después de octubre de 2008, lo que sugiere que el margen de tiempo ampliado no había dado como resultado un retraso en el tratamiento de estos pacientes.
Tras ajustar otras variables, hallaron que los pacientes tratados entre las 3 y las 4,5 horas después de un ictus tenían mayores tasas de hemorragia sintomática y muerte y menos resultados funcionales a los tres meses, frente a los tratados en las tres primeras horas.
Según los autores, "desde octubre de 2008, la trombolisis entre las 3 y las 4,5 horas después de un ictus se ha implementado rápidamente, con un incremento simultáneo en el número de pacientes tratados en las tres primeras horas. Esto no ha sido a expensas de un mayor retraso en la admisión a tratamiento de los pacientes. Aumentos en el riesgo de hemorragia intracerebral sintomática y mortalidad en el margen de tiempo es menor y es superada por los beneficios del tratamiento".
"En conclusión -apuntan-, la alteplasia sigue siendo un tratamiento seguro cuando se administra tres horas después de un ictus. No obstante, los resultados de este trabajo subrayan la necesidad de que los pacientes reciban tratamiento tan pronto como sea posible".


The Lancet Neurology, Early Online Publication, 27 July 2010; doi:10.1016/S1474-4422(10)70165-4
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Víctor Gómez Martínez
Médico del Servicio de Urgencias Canario [SUC].
Recursos Aéreos.
E. M. R. G.E.R.C.A.N.
SEMERGEN-Canarias