12/10/2010

100% ENFERMERÍA.


ASISTIMOS SOLOS A LAS ELECCIONES. NO NECESITAMOS DE ACOMPAÑANTES, ENFERMERIA 100%.

VUESTRO VOTO EL DIA 16 IMPULSARA A LA ENFERMERIA A SU POTENCIAL MAS ALTO EN LAS MESAS DE NEGOCIACION DE SESCAM.

VEREMOS UN AVANCE SIN PRECEDENTES EN LOS PROXIMOS CUATRO AÑOS DE LA PROFESION ENFERMERA.

VOTA SATSE EL DIA 16 DE DICIEMBRE 2010.

12/09/2010

SER GORDO, SENTIRSE GORDO. CLAVES PARA EL CONTROL EMOCIONAL DEL PESO


Isaac Amigo Vázquez

Editorial: Pirámide

168 páginas

En términos coloquiales «ser gordo» significa que una persona muestra o tiene exceso de peso, mientras que «sentirse gordo» se utiliza para subrayar el malestar emocional relacionado con el sobrepeso. Hombres y mujeres difieren sustancialmente en este aspecto. Los hombres, en general, tienen una imagen más benevolente de sí mismos y cuando alcanzan la obesidad se limitan a estar gordos. Las mujeres tienden a sentirse gordas al margen de lo que pesen y a atormentarse por ello.  



El autor expone en esta obra cuáles son las vías para el control efectivo del peso. Ahora bien, para que el lector no se sienta defraudado tiene que saber de antemano que, si bien perder peso a corto plazo (meses) es posible, mantener la pérdida de peso a largo plazo (años) es una empresa difícil que requiere un compromiso de cambio sobre muchos aspectos del estilo de vida. Esos cambios afectan al tipo de alimentación, a la actividad física o al modo de enfrentarse al estrés emocional, e implican aprender a relativizar el valor del cuerpo y llegar a aceptarlo. Es decir, dejar de «sentirse gordo».

Pero dejar de «sentirse gordo» es también muy importante para aquellas personas que, al margen de su género, tienen un peso normal y, sin embargo, siguen con maniobras de adelgazamiento inútiles que, paradójicamente, les pueden llevar a ganar peso de un modo involuntario.

12/04/2010

A cualquier edad => ejercicio

 

 

 
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Investigación...el camino a seguir por la enfermería...

 
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Burpees


El burpee es un ejercicio calisténico para aumentar la fuerza y la explosión.
Realizado en repeticiones, también mejora el estado cardiovascular.

Aunque hay diferentes variaciones, la forma mas común es la siguiente:

Comenzar en la posición de "flexiones de brazo" o "lagartijas".
Hacer una flexión de brazos.
Rápidamente, llevar los pies hacia adelante, quedando en una posición como de sentadilla, con las manos todavía apoyadas en el piso.
Saltar levantando ambos brazos. El cuerpo debe quedar completamente estirado en el aire.
Caer con ambos pies juntos, apoyando los metatarsos.
Volver a la posición de sentadillas, apoyando las manos en el piso.
Llevar los pies hacia atrás en la posición de flexiones de brazo.
Volver a empezar y repetir varias veces.
Con práctica suficiente, este ejercicio se realiza en forma fluida, constante y sin pausas. Los burpees pueden realizarse en espacios reducidos, por lo cual son muy populares en las cárceles, donde el espacio, el tiempo libre y el equipamiento son escasos.

El desafío de los 100 burpees

El desafío de los 100 burpees es bastante popular en varios lugares de entrenamiento. Consiste en realizar 100 burpees completos en la menor cantidad de tiempo posible. Cualquier marca inferior a los 10 minutos se considera un buen nivel, con personas que incluso los realizan por debajo de los 5 minutos.

12/03/2010

Kidy Safe


DESCRIPCIÓN DEL DISPOSITIVO
El dispositivo está constituido de un cuerpo a modo de lona, con dos
correas regulables en longitud para su fijación a la camilla de la ambulancia y las
correas de sujeción del niño con un sistema centralizado de cierre y botón de
desacoplamiento rápido.
Los arneses de retención de 5 puntos de atadura: hombros, zona pélvica y
zona inguinal; aseguran la perfecta sujeción del niño sobre la camilla. Los arneses
son regulables en longitud para su perfecta adaptación a las diferentes
antropometrías.
Se trata por tanto de un dispositivo adaptable a las camillas de las
ambulancias, seguro, sumamente sencillo y fácil de manejar.
Sistema de sujeción del niño:
El sistema de sujeción del niño esta formado por un conjunto de correas
que cuentan con un sistema de sujeción y cierre centralizado dispuesto sobre la zona abdominal del usuario, de manera que la operación de desacoplamiento del niño
pueda realizarse de la forma más rápida posible, con tan sólo accionar el mecanismo
de cierre y liberación citado.
También dispone de un sistema de fijación de las correas a la altura del pecho
del niño.
El sistema de sujeción del niño, a su vez comprende elementos de ajuste
rápido de la longitud de las correas para poder adaptarse a diferentes posibles
antropometrías infantiles del grupo de masa para el cual está diseñado el
producto.

El arnés que retiene al niño esta compuesto de cinco correas. Dos correas sujetan al niño por los hombros, otras dos correas sujetan la zona pélvica del niño y una última correa sujeta la zona inguinal del niño, evitando que este pueda escurrirse del dispositivo.

Sistema de cierre de 5 puntos
Se trata de un sistema de sujeción y cierre centralizado en un solo punto, dispuesto sobre la zona abdominal del usuario y claramente visible, de manera que la operación de desacoplamiento del niño a la camilla pueda realizarse con tan sólo
accionar sobre el botón rojo de liberación.
La presión que hay que ejercer sobre este botón para poder liberar el niño es de 5 Kg., esto evita que los niños más pequeños puedan liberarse accidentalmente.
El diseño del cierre solo permite maniobras de bloqueo correctamente
realizadas.
El sistema de cierre está diseñado para soportar cargas superiores a 1000 kg.

Sistema de fijación pectoral
El dispositivo cuenta con un sistema de fijación de las correas dispuesto sobre
la zona pectoral del usuario. Se trata de un sistema de tipo clipaje, que permite
una rápida fijación y liberación del mecanismo. Para fijarlo basta con
introducir la pieza 1 dentro la 2 hasta que oigamos un clip.
Para liberarlo bastará con presionar en las patillas.
Sistema de regulación de la longitud de las correas
Los sistemas de regulación de la longitud de las correas se sitúan en los
extremos libres de las mismas y permiten que las correas se adapten a las
diferentes posibles antropometrías
infantiles del grupo de masa para el
que el producto está diseñado. Se
trata de un sistema de ajuste
rápido, una vez situado al niño
sobre el dispositivo y fijadas las
correas, basta con tirar del extremo
libre de la correa para tensarla.
Para aflojar la correa tiramos del otro extremo mientras sujetamos el
regulador
Sistema de fijación del dispositivo a la camilla
El conjunto de correas que sujetan el dispositivo a la camilla se fijan a la
misma en dos puntos. Las correas (1 y 2) abrazan el colchón de la camilla y
parte del chasis y después se fijan mediante los sistemas de anclaje (3 y 4).
NORMAS APLICADAS Y SOLUCIONES ADOPTADA:

Listado de normas aplicadas:

DIRECTIVA 93/42/CEE Productos sanitarios

UNE EN 1865-2000 Especificaciones para camillas y otros equipos para el
transporte de pacientes utilizados en ambulancias de
carretera.

UNE EN 1789-2000 Vehículos de transporte sanitario y sus equipos.
Ambulancias de carretera

UNE EN 1021-1 Valoración de inflamabilidad de mobiliario tapizado

UNE EN 980 Símbolos gráficos utilizados en el etiquetado de
productos sanitarios

UNE CR 14060 Trazabilidad de productos sanitarios

e-mail: comercial@euraslog.com

12/01/2010

UN CASO REAL DE INTENTO DE SUICIDIO

PSICOLOGÍA DE EMERGENCIAS: ¿QUÉ SE PUEDE HACER ANTE UNA AMENAZA DE
SUICIDIO? PROTOCOLO PSICOLÓGICO DE ACTUACIÓN
EMERGENCY PSYCHOLOGY: WHAT CAN WE BE DONE BEFORE A SUICIDE THREAT?
PSYCHOLOGICAL PROTOCOL
Jesús Guerra*, Ana Lerma**, Mikel Haranburu* y Mikel Escalante***
*Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico. Facultad de Psicología.
Universidad del País Vasco. Avda. Tolosa, 70, 28018 San Sebastián.
**Médico de Emergencias. Servicio Vasco de Salud-Osakidetza.
***Médico Internista. Hospital de Zumárraga. Servicio Vasco de Salud-Osakidetza.
jesus.guerra@ehu.es


En la madrugada del 5 de julio de 2009 el equipo de emergencias de Osakidetza- Servicio Vasco de Salud de Bilbao recibió un aviso del centro coordinador en el que se indicaba que se debía acudir al puente de La Salve donde una persona supuestamente intentaba suicidarse (el preaviso había sido dado por el vigilante de seguridad del museo Guggenheim, que había observado a una persona por fuera de la barandilla de los accesos al puente).
Al acercarnos a la escena, establecimos el primer contacto visual de la situación y comprobamos que se trataba de un varón de mediana edad, que ya estaba rodeado de fuerzas de seguridad (Ertzaintza), y que estaban hablando con él. Por lo que en este primer contacto supimos el nombre del paciente. Pudimos observar que la persona estaba situada por fuera de la barandilla de la pasarela que comunica el puente de La Salve con el museo, a una altura en caída libre de unos 15 metros, apoyándose por los pies en un pequeño filo anexo a la estructura, sin agarrarse a ninguna otra parte y que expresaba su deseo de tirarse, además, se podía observar que no mostraba conducta agresiva.
Una vez valorada la escena de forma visual, pasamos a establecer contacto verbal con el paciente.
Nos acercamos lentamente, el médico del equipo se presentó (nombre y cargo) y le pidió permiso para acercarse a donde estaba situado, a lo que accedió el paciente, estando en todo momento muy pendiente de que nadie más se acercase a su “círculo vital”.
Una vez al lado del paciente (unos dos metros) el médico comenzó a establecer contacto verbal y visual directo con él, preguntándole la edad (50 años) y los motivos que tenía para llegar a esta situación. El paciente que en ningún momento se mostró agresivo, refirió que tenía una enfermedad cardiológica terminal, que estaba polimedicado, que esto le había sumido en una depresión por la que llevaba tiempo tratado (varios ingresos previos en psiquiatría con intento de autolisis), y además expresó su situación de aislamiento social (no tenía amigos) y familiar (mala relación con su madre con la que vivía), y de dificultades económicas y laborales (percibía una escasa pensión por incapacidad laboral).
A partir de estos datos se comienza una estrategia de distracción propiamente dicha haciendo referencia a los siguientes aspectos:
1. Intentar rebatir con argumentos médicos la situación terminal de su enfermedad.
2. Hacer referencias a que alguien de su entorno, quizás su madre (aunque se lleva mal con ella) puede sufrir por su decisión.
3. Se le pregunta si tiene frío, si desea algo. Responde que desea fumar, pero sólo permite que sea el médico (del sexo femenino) quien invada su espacio, acercándole el tabaco y dándole fuego.
4. Se le dice que si lo ha pensado bien, que si no ve un pequeño resquicio de luz en su situación, que la decisión que ha tomado en caso de no matarse por la caída le puede llevar a una situación
mucho peor de la que quiere evitar (quedarse tetrapléjico, por ejemplo).
5. Durante la conversación se le dice varias veces que se agarre a la barandilla, que esta situación nos da vértigo a los sanitarios, e incluso que venga a nuestro lado, lo que en todo momento rechaza.
6. Se le pregunta si en realidad no ve alternativas, o si existe algún “deseo” que quisiera hacer realidad, a lo que contesta que le hubiese gustado tener una “novia”. Una vez encontrado este pequeño resquicio se intenta darle vueltas al argumento, para conseguir la distracción del paciente.
7. Poco a poco se consigue que el paciente no preste atención al resto del personal cercano, y un ertzaina, apoyando verbalmente el último argumento, se va acercando lentamente, hasta lograr de forma rápida y contundente agarrar físicamente al paciente, y, con ayuda de otros dos, arrastrarlo al otro lado de la barandilla.
8. Una vez en el suelo fue sujetado por varios ertzainas, ya que el paciente oponía alguna resistencia, pero no se mostraba agresivo, y comenzó a llorar.
9. Tras un breve consuelo verbal, y acompañado en todo momento por la ertzaintza, se le retira de la escena y se le acerca a la ambulancia para su traslado al centro hospitalario de referencia.
10. Una vez en la ambulancia se le valora de nuevo, comprobando que no está agresivo y que es colaborador. Comienza a hablar y a expresar su situación, por lo que se decide su traslado sin sedación. Atendiéndole durante el traslado nos comunica que hace unas 10 horas ha ingerido unos 20 comprimidos de digoxina, por lo que al llegar al hospital se informa rápidamente a los médicos que le van a acoger.

En resumen, las pautas de actuación, algunas psicológicas, han sido las siguientes:
1- Valoración primaria de la situación de forma visual: valorar el lugar de la escena, peligrosidad para los intervinientes y para el paciente, características del paciente, valorar sobre todo la agresividad y la impulsividad.
2- Presentarse y pedir permiso para acercarse.
3- Establecer contacto verbal-visual directo, invadiendo, pero con precaución, su “círculo vital”.
4- Maniobras de distracción propiamente dichas hasta lograr captar su atención, focalizándola en temas de interés para el paciente. Dejarle hablar. Es importante que la persona hable (más que nosotros) y que note que le atendemos con empatía y atención. Mientras hable con tranquilidad la situación está estabilizada. Estas técnicas están dirigidas a encontrar su “Talón de Aquiles”.
5- Durante estos momentos hay un acercamiento paulatino de los rescatadores, que pueden “agarrar” físicamente al paciente de forma rápida y contundente.
6- Valoración posterior, sedación si es preciso y traslado al centro hospitalario de referencia.

SATSE informa...