12/28/2011

CÓMO AFECTA EL ALCOHOL A LA CONDUCCIÓN

El alcohol afecta al organismo disminuyendo muchas de las facultades precisas para la conducción:

Disminuye el campo visual.
Perturba el sentido del equilibrio.
Los movimientos se hacen menos precisos.
Disminuye la resistencia física.
Aumenta la fatiga.
Se perturba la visión; se dificulta la acomodación de la vista a los cambios de luz.
Se calcula mal la distancia.
Disminuyen los reflejos.
Aumenta el tiempo de reacción.
El alcohol produce también unos efectos psicológicos que hacen que, cuando se conduce, no sólo no se sea consciente de la disminución de las facultades sino que se sienta todo lo contrario:
Hay sentimiento de invulnerabilidad.
Se subestima el riesgo.
Se tienen sentimientos de impaciencia y agresividad.
Está disminuida la capacidad de atención.
Cuando se consume alcohol se producen los siguientes problemas, que se agravan con el aumento de la alcoholemia:
Dificultad para percibir el color rojo (de frenado, semáforos, señalizaciones de obras.
Dificultad para acomodar la vista a la luz y a la oscuridad y a los cambios de luz (autopistas, cruces, túneles, etc.)
Apreciación inexacta/equivocada de las distancias (adelantamientos, entrada en curva, no respetar distancia de seguridad, etc.).
Disminución del campo visual. La visión normal del ojo humano disminuye, quedando reducido el ángulo del campo visual, por lo que se pierden los estímulos que están en los laterales (cruces).
Aumento del tiempo de reacción. Aumenta la distancia recorrida desde que el conductor percibe la señal hasta que actúa sobre los mandos del vehículo (al frenar ante un peligro, si se ha bebido, se recorre un 10% más de distancia: esos metros pueden ser mortales).

Alcoholemia Efectos en la conducción

0,2 - 0,5 Se altera la valoración del riesgo. Disminuye la autocrítica y se sobrevaloran las capacidades, se tiene una apreciación incorrecta de la velocidad. Predomina la sensación de euforia y no se toma conciencia de los peligros reales que se corren y se hacen correr a los demás.

0,8 - 1,5 Hay síntomas claros de intoxicación. Están seriamente afectadas la vigilancia, la atención, la percepción y la coordinación. Los reflejos están pertubados. La conducción está prohibida.

1,5 - 3,0 Grave peligro. Síntomas claros de embriaguez, trastornos del equilibrio y de la marcha.

> mayor de 3,0 Embriaguez profunda. Pérdida de la conciencia.

El riesgo resultante del binomio alcohol-conducción no sólo está en función de la cantidad de alcohol consumida. Influye también:

La personalidad y el estado de ánimo previo a la ingesta.
Lo que se espera obtener con el consumo.
El estado físico y el momento del consumo (en ayunas, comiendo, etc.)
La tolerancia.
Por otro lado, hay que tener en cuenta que:
Los medicamentos ingeridos con alcohol pueden provocar efectos imprevisibles.
En algunas enfermedades, beber alcohol incapacita totalmente para la conducción.
Los estados de fatiga, sueño, cansancio, en combinación con el alcohol, aumentan el riesgo de accidentes. En estas situaciones, los estimulantes, las drogas y los medicamentos, no disminuyen el peligro; normalmente lo aumentan.
La combinación con otras drogas, siempre aumenta el riesgo.