11/05/2014

Anorexia en hombres. La pasada semana vi el primer caso en un varón, es el primero con el que me he topado. Perdida de 30 kilos en 4 meses...

La anorexia también es un trastorno masculino


Aunque se suele pensar que son patologías casi exclusivas de la población femenina, la anorexia y la bulimia también afectan a los adolescentes varones. Se calcula que hasta un 0,4 por ciento de los chicos pueden sufrir trastornos de la conducta alimentaria en nuestro país.
http://www.endocrinologia.org.mx/imagenes/archivos/anorexia%20en%20hombres.pdf

http://www.psicologiacientifica.com/anorexia-bulimia-varones-adolescentes-factores-de-riesgo/

http://www.dmedicina.com/hombre/la-anorexia-tambien-es-un-trastorno-masculino

os trabajos epidemiológicos revelan que hay 10 mujeres por cada varón con trastornos de la conducta alimentaria. Esta relación se ha mantenido desde los primeros trabajos realizados en torno a la anorexia y labulimia, aunque según explica Pedro Ruiz, psiquiatra infanto-juvenil del Hospital de Zaragoza, si se tiene en cuenta la población con riesgo de sufrir estas patologías, la diferencia entre ambos sexos es menor. 

Un estudio realizado en Aragón en 1997 revelaba que el 16 por ciento de las mujeres adolescentes en Zaragoza presentaba riesgo de sufrir algún trastorno de la conducta alimentaria, frente al 3 por ciento de los varones, lo que arroja una relación de 5 chicos por cada chica. “Tanto hombres como mujeres están sometidos a la presión ambiental y cultural de una sociedad donde se rinde culto a la imagen y la delgadez. Los varones también tienen cierto malestar respecto a su cuerpo, quieren estar delgados y por eso los podemos considerar población de riesgo”. 

No obstante, a la hora de adelgazar, los varones se suelen decantar por el ejercicio físico mientras que las chicas optan por la dieta, que es el principal factor de riesgo de anorexia. Esto explica que la diferencia en casos diagnosticados sea mayor entre ambos sexos. Además, como indica Ruiz, hay factores biológicos que juegan en contra de la mujer.

Dieta y cerebro
“Las dietas alteran la secreción de serotonina en el cerebro de las mujeres, pero no en el del varón, lo que las pone en una situación de peligro mayor”. La serotonina es una sustancia química presente en el cerebro que interviene en la regulación del humor y el comportamiento, cuya baja producción está implicada en la aparición de depresión y otros trastornos psiquiátricos. Las dietas bajas en calorías no tienen este efecto sobre el cerebro masculino. 

Como explica el experto la edad de riesgo es la misma para ambos sexos, situándose entre los 14 y los 25 años. “Los estudios realizados en adolescentes nos muestran que el mayor número de casos de anorexia diagnosticados se sitúa a los 16 años, mientras que en la bulimia el pico máximo está tres o cuatro años después, a los 19 ó 20 años”. 

Aunque los especialistas han intentado buscar rasgos diferenciales en la anorexia masculina, se han encontrado muy pocos. Uno de ellos es que es más frecuente la existencia de antecedentes de obesidad o sobrepeso en los varones con trastornos de la conducta alimentaria que en las mujeres con estos problemas. Además, como apunta Ruiz, parece que la aparición de estas patologías en chicos puede influir la orientación sexual.

Factor en discusión
“Aunque aún hay pocos datos de casos de anorexia y bulimia en varones, parece que estas enfermedades son más frecuentes entre homosexuales y bisexuales que en la población masculina heterosexual”. Según el psiquiatra, que indica que este factor de riesgo se está discutiendo actualmente, esta mayor frecuencia no se observa en mujeres homosexuales. 

Entre hombres sí se observa con mayor frecuencia la vigorexia (también denominada dismorfia muscular o anorexia inversa), una alteración encuadrada dentro de los trastornos alimentarios. “Las personas con vigorexia pasan muchas horas en el gimnasio y toman anabolizantes. El problema es que nunca se ven lo suficientemente musculosos”. Además de a la propia imagen corporal, la vigorexia también afecta a la alimentación. Es mucho más frecuente entre los varones, aunque quizás sólo se deba al hecho de que hay más hombres culturistas que mujeres.