5/19/2013

DECÁLOGO DE LOS PACIENTES



  1. Información de calidad contrastada respetando la pluralidad de las fuentes. Los pacientes necesitan información de calidad contrastada según criterios de acreditación explícitos y proporcionada por profesionales, preferentemente médicos. Se contempla el respeto a la pluralidad de las diversas fuentes y agentes de información. La información tiene que producirse en un lenguaje inteligible y adaptado a la capacidad de entendimiento de los pacientes.
  2. Decisiones centradas en el paciente. Las decisiones sobre una intervención sanitaria deben estar guiadas por el juicio médico, basado en el mejor conocimiento científico disponible, pero atendiendo siempre que sea posible a la voluntad expresada por el paciente y a sus preferencias explícitas sobre calidad de vida y los resultados esperables de las intervenciones.
  3. Respeto a los valores y a la autonomía del paciente informado. Cuando muchas decisiones asistenciales admiten alternativas distintas según los valores y preferencias de cada paciente concreto, el compromiso de una sociedad democrática con el respeto a la dignidad y a la autonomía de sus miembros aconseja avanzar en el desarrollo de medidas que faciliten la máxima adecuación entre las opciones elegidas y las deseadas por los pacientes correctamente informados.
  4. Relación médico-paciente basada en el respeto y la confianza mutua. Se define la importancia de la relación médico-paciente como una relación fundamental basada en el respeto y la confianza mutua, que conduce a la mejora y/o a la resolución de los problemas de salud y calidad de vida de los pacientes y de sus familiares. Las asociaciones pueden contribuir a mejorar esta relación y que ésta se produzca de forma más simétrica.
  5. Formación y entrenamiento específico en habilidades de comunicación para profesionales. Los sistemas de salud deben crear las condiciones de formación y entrenamiento específico en habilidades de comunicación de sus profesionales y dentro de las organizaciones para que se produzca una relación-comunicación médico-paciente más simétrica y satisfactoria para los pacientes.
  6. Participación de los pacientes en la determinación de prioridades en la asistencia sanitaria. Los ciudadanos, y sobre todo los pacientes y las organizaciones que los representan, tienen que participar de forma más activa en la determinación de prioridades que definan las condiciones de acceso a los servicios sanitarios y que contribuyan a identificar, valorar y satisfacer sus necesidades de salud.
  7. Democratización formal de las decisiones sanitarias. Se debe promover, en un sistema sanitario centrado en los pacientes, mediante la aplicación de las leyes existentes, los mecanismos formales que favorezcan una mayor implicación de los ciudadanos en la definición de las políticas públicas relacionadas con la asistencia sanitaria.
  8. Reconocimiento de las organizaciones de pacientes como agentes de la política sanitaria. Las asociaciones de pacientes y organizaciones que los representan tienen un papel fundamental en relación con facilitar la implantación de las leyes aprobadas y fomentar una mejor comunicación entre sociedades científicas, administraciones sanitarias y pacientes individuales.
  9. Mejora del conocimiento que tienen los pacientes sobre sus derechos básicos. El paciente debe tener más información y conocimiento acerca de sus derechos y éstos han de ser facilitados por los profesionales de la salud. Éste es uno de sus derechos básicos.
  10. Garantía de cumplimiento de los derechos básicos de los pacientes. Se ha de garantizar una correcta implementación de los derechos de los pacientes y la evaluación de su cumplimiento dentro de las estrategias de evaluación de la calidad asistencial.