8/29/2012

La palabra “pero…”

Ponga atención a estas frases o tipo de comunicación que solemos usar:


“sí yo sé que lo está intentando, pero debe insistir más”

“sí yo te amo, pero usted a veces me saca de mis casillas”

“eso está bien, pero lo que yo digo es que…”

En fin, ejemplos hay de sobra. Si usted repasa delicadamente la función que cumple la palabra “pero” es la de anular inmediatamente lo que se dijo antes, al menos así nos hace sentir cuando nos dicen “Sí, pero…”, por demás ya sabemos que viene algo negativo o contrapuesto que resta valor a lo primero. En los procesos de retroalimentación de padre a hijos, esposo a esposa o jefe a subordinado suele ser más común de lo que pensamos. ¿Qué deberíamos hacer?

En primer lugar separa los comentarios, si va elogiar…elogie, si va a dar crítica constructiva…hágalo, pero no mezcle inmediatamente ambas cosas separándolas por "sí, pero…". Otra forma de amortiguar este hábito si se le hace muy difícil inicialmente separar completamente, es en mentalizarse en cambiar la palabra "pero" por "y", aunque es menos ideal es una forma de poner ambas cosas en la mesa; no de anular una con otra; son las sutilezas en nuestro lenguaje que le permitirán ser una persona con quien deseen estar.