3/08/2012

Fecha de caducidad, ¿seguridad o despilfarro?

La economía familiar no está para despilfarrar. Y, sin embargo, en muchos hogares se tira comida en buen estado a la basura. Todo por la normativa de caducidad de los alimentos de la Unión Europea. ¿Quién no ha oído que un yogur se puede comer pasados unos días después de la fecha de caducidad? Según datos del Parlamento Europeo, en la actualidad se tiran a la basada cada año en el espacio europeo 89 millones de toneladas de alimentos y bebidas en buen estado. A la vista de la actual coyuntura económica, el Parlamento Europeo inició la semana pasada un debate sobre las normas de caducidad que se aprobaron en épocas de bonanza económica y siguiendo estrictos criterios de seguridad alimentaria. Así, se cuestiona si la fecha de caducidad es seguridad o despilfarro.

Dos conceptos

"Es un debate que, personalmente, creo que llega un poco tarde. Hace años que se están tirando alimentos en buen estado y, por tanto, hace tiempo que se podía haber realizado modificaciones para evitar ese despilfarro", comenta la profesora titular del departamento de Tecnología de los Alimentos de la Universidad Pública de Navarra, Iosune Cantalejo Díez.

Dada su opinión, la experta llama la atención sobre una de las claves del problema: "El consumidor relaciona la fecha de las etiquetas con el límite a partir del cual el alimento no debe consumirse. El consumidor piensa que fecha de caducidad y fecha de consumo preferente son lo mismo. Y no es así. Es, en parte, un problema de educación".

Fecha de caducidad es la fecha a partir de la cual el fabricante no asegura que el alimento esté en óptimas condiciones sanitarias. Y fecha de consumo preferente indica la fecha a partir de la cual el alimento empieza a perder olor, sabor, textura... sin que eso signifique un riesgo para la salud. "Ante la falta de educación del consumidor muchos fabricantes se cubren la espalda para no tener problemas legales y utilizan la fecha de caducidad cuando, realmente, deberían utilizar la fecha de consumo preferente", añade la profesora Cantalejo.

Un defensor de modificar la fecha de caducidad es un profesor británico, Tristram Stuart, que ha teorizado ampliamente acerca de la disipación de esta sociedad. En su opinión, con los desperdicios de restaurantes, supermercados y casas particulares de la UE y Estados Unidos habría cuatro veces más alimentos que los necesarios para todas las personas que pasan hambre en el mundo.

Propuestas

La otra cara del debate es la seguridad alimentario (en España se contabilizan unos 15.000 casos anuales de infecciones por consumir alimentos en mal estado). Así, en el debate, los eurodiputados han propuesto desde ampliar directamente el tiempo que un alimento es consumible, hasta obligar a las empresas a indicar que el producto no es peligroso más allá de la fecha de caducidad o utilizar los alimentos caducados para producir biomasa. No falta quien sugiere repartir los alimentos sobrantes entre las personas más necesitadas, cosa que según se ha oído en el Parlamento Europeo, ahora no se realiza para evitar gastos de distribución.

Aprovechar la vida útil de los alimentos
La profesora titular de la UPNA del departamento de Tecnología de Alimentos, Iosune Cantalejo Díez, habla sobre cómo aprovechar al máximo la vida útil de los alimentos.

¿Hay que tirar a la basura un alimento cuando ha pasado la fecha de caducidad? Depende qué alimento sea y del peligro que entrañe. No todos los alimentos son iguales. Por ejemplo, en el caso de un yogur, si lo consumimos al día siguiente o varios días después de la fecha no nos va a causar un daño a la salud, pero notaremos que el yogur es más ácido. Así, llegaría un momento en que lo rechazaríamos fundamentalmente por el sabor.

¿En qué tipos de alimentos hay que ser especialmente escrupuloso a la hora de consumirlos antes de la fecha indicada?

Hay que ser exquisitos sobre todo en los alimentos crudos, como la carne y el pescado frescos. Ahí lo recomendable es ajustarse a la fecha y ser cuidadosos. En el caso de los huevos también hay que consumirlos antes. Y en las ensaladas de cuarta gama, las que se venden en bolsas, ya lavadas y listas para consumir. En general, en todos los que son muy perecederos.

¿Y en el resto de alimentos? Hablamos de alimentos procesados. En la mayoría de estos alimentos (conservas, leche UHT, galletas, chocolate, la miel, azúcar, legumbres., encurtidos....) tomarlos unos días después no supone, en principio, mayor problema.

¿Qué plazo hay para comerlos una vez pasada la fecha de caducidad? No hay una respuesta única. Depende del alimento, de cuánto tiempo ha pasado de la fecha. Cuanto más tiempo mayor pérdida de cualidades. Lo vamos detectar antes sensorialmente. Si se nota un olor, un sabor extraño... hay que tirarlo directamente. Mejor oler y ver antes que probar. El sentido común nos ayuda a decidir en cada caso.

FECHA DE CADUCIDAD
Es la fecha que usa el fabricante para advertir al consumidor de que a partir de ella el alimento no es seguro para la salud . Es la fecha límite para un consumo óptimo desde el punto de vista sanitario.

FECHA DE CONSUMO PREFERENTE
Es la fecha que hace referencia al tiempo en el que el producto mantiene intactas sus propiedades organolépticas (olor, sabor, textura, etc), sin que su ingesta suponga un riesgo para la salud. Así, una vez transcurrida esa fecha, el producto pierde cualidades sensoriales.

LA CIFRA
89 MILLONES DE TONELADAS de alimentos en buen estado se tiran cada año a la basura en toda la UE por las normas de caducidad