5/30/2011

Cómo no desesperarte cuando estudias


http://www.psicologiauned.com/index.php?option=com_content&view=article&id=104%3Acomo-no-desesperarte-cuanto-estudias&catid=1%3Alatest-news&Itemid=50&lang=es

Estudiar en la UNED, sobre todo algunas asignaturas, puede llegar a ser increíblemente desesperante. Con sólo mirar algunos libros como por ejemplo los de Psicopatología o Psicobiología hace que se te quiten las ganas de estudiar. Lo peor de todo es cuando te atascas con algún párrafo o concepto, miras el reloj y sin darte cuenta han pasado 20 minutos y sigues en la misma página. Así resulta imposible estudiar temas de más de 50 páginas. Personalmente voy leyendo los libros poco a poco durante todo el año, sin ninguna obligación autoimpuesta ni plannings estructurados. Simplemente voy leyendo conforme me va apeteciendo. Sin embargo cuando los exámenes se acercan es necesario cambiar esta estrategia ya que las necesidades de estudio para poder aprobar son infinitamente superiores a las veces en que me apetece sentarme delante de los libros. Por esa razón cuando los exámenes se acercan (aproximadamente unos 40 días antes del primer examen) entro en lo que yo llamo "la cuarentena".

A pesar de lo que pueda parecer su definición, la cuarentena no consiste en quedarte en casa encerrado las 24 horas del día hasta que acaben los exámenes. Al contrario. La cuarentena consiste en llevar una estructuración diaria de todo aquello que tienes que estudiar cada día hasta que acabas el último de los exámenes. Aunque parezca mentira, cuando entro en cuarentena tengo más tiempo libre que nunca. Puedo hacer deporte todos los días, trabajar a jornada completa e incluso salir con los amigos los fines de semana. Seguro que alguno pensará que todo esto es una fantasmada, que cómo es posible que precisamente cuando los exámenes están a la vuelta de la esquina pueda disfrutar de más tiempo libre que núnca.

El truco es muy simple: si sabes que debes cumplir con una cierta cantidad de estudio cada día, te aseguro que vas a aprovechar cada minuto que tengas libre para ponerte manos a la obra. Hasta que no hayas cumplido con la tarea diaria sentirás que tienes una piedra en el zapato y tratarás de encontrar cualquier hueco para intentar sacártela. Es muy difícil sentarte a ver la tele o perder el tiempo en Facebook cuando tienes esa piedra molestándote. Obviamente el grado de molestia que te cause la piedra es directamente proporcional a tu nivel de autoexigencia e inversamente proporcional a tu tolerancia al fracaso. En mi caso los niveles son alto y bajo respectivamente. Por esta razón intento sacármela cuanto antes para que no siga molestándome. Si has elegido estudiar por la UNED como yo, es posible que tus niveles sean similares a los míos.

Todo esto está muy bien, pensarás. Pero ¿cómo me planifico?

Voy a tratar de explicar mi forma de planificarme para evitar la desesperación desde dos estrategias distintas pero complementarias: el corto plazo y el largo plazo.

LARGO PLAZO

Realmente con el largo plazo me refiero a la cuarentena, es decir, esos 40 días o 5 semanas antes de los exámenes. Lo primero que tienes que hacer es crear un calendario y escribir dentro de cada día qué temas debes completar. Puedes ver el mío aquí. Realmente el mío lo tengo hecho a mano pero por comodidad lo he colgado en Excel. Hacedlo como más os guste. Lo importante es que haya espacio suficiente dentro de cada cuadro/día para poder escribir en su interior. Es muy importante que lo tengáis bien visible en el sitio donde estudieis.

Como podeis observar, la cantidad de estudio que hay que completar cada día no se mide en tiempo sino en temas acabados. Decir que en época de exámenes hay que estudiar 4 horas al día no tiene sentido. Algunas personas necesitarán más horas y otras menos. Además cuando hablamos de tiempo nuestra mente se pierde y como dice el título del post, se desespera. Tener que estudiar 4 horas al día es algo desesperante a priori porque ¿qué son 4 horas? ¿cuánto me habrá dado tiempo a estudiar? ¿será suficiente o me habré quedado corto? ¿cuánto estará estudiando la gente? Todo ello son preguntas de difícil respuesta. Sin embargo cuando miras cada cuadro de tu calendario puedes responder fácilmente con un "sí" o un "no" si has cumplido tu objetivo diario.

Una vez que hayas creado tu calendario puedes utilizar tu propia simbología para interpretarlo. El mío es muy sencillo, los temas azules son aquellos que todavía no he leído ni siquiera una vez. Los temas en rojo son los correspondientes a la segunda leída. Los temas en verde corresponden a un repaso final general los días inmediatamente anteriores al examen. Obviamente no están todos los temas del libro porque cuando entro en cuarentena se supone que ya he estudiado algo durante el resto del curso. Además del código de colores hay algunos temas (por ejemplo de Psicometría) que soy consciente de que 1 día no va a ser suficiente y los alargo entre varios días. Conforme vayáis completando cada tema hay que subrayarlo para saber que ya está completo. Veréis que en mi planning los días anteriores a fecha de hoy ya tienen todos sus temas subrayados. Muchas veces cuando acabo la tarea del día y me sobra mucho tiempo, trato de robarle algún tema al día siguiente. Hoy por ejemplo son las 7 de la tarde y ya he completado la tarea diaria que ha consistido en leer el tema 15 de Psicopatología y Repasar el 9 de Historia. Si esta noche me apetece igual empiezo a repasar el 1 de Psicopatología que lo tengo para mañana.

Como podéis observar, la semana antes de exámenes me voy a Suecia 4 días de vacaciones a correr una media marathon. He estructurado el planning de tal manera que no tenga que tocar ni un sólo libro durante esos días y pueda estar tranquilo sabiendo que voy cumpliendo con lo establecido.

Además, una de las cosas positivas de tener una estructuración como la mía es la recompensa diaria que obtienes en forma de tiempo libre. Sabes que tan pronto como termines tu tarea diaria, sea a la hora que sea, podrás disfrutar el resto del día sin tocar un libro ni sentir remordimientos de conciencia por no estar estudiando. Da igual si son las 12 del medio día cuando acabas tu tarea, el resto del día puedes olvidarte de los libros. Con una recompensa así, te aseguro 100% que tus ganas y motivación por estudiar aumentarán. Curiosamente cuando entro en cuarentena madrugo más que nunca porque soy consciente de que cuanto antes me ponga a estudiar, antes acabaré la tarea diaria y podré disfrutar del tiempo libre. Y repito: con una recompensa así, madrugar es mucho más fácil. ¿Empiezas a creerme ahora respecto a lo del tiempo libre que comentaba al principio?

CORTO PLAZO

Si antes comentaba que en el largo plazo no hay que hablar de tiempo, en el corto plazo sí que es necesario hacerlo. Por corto plazo entiendo lo que debes completar en un sólo día. Puedes tener 2 temas para estudiar en un día pero si te sientas delante del libro con la mente divagando, es muy posible que vayan pasando los minutos y no estés aprovechando correctamente ese momento de estudio. Si el tema que tienes que acabar tiene 30 páginas y te está resultando increíblemente pesado, es muy probable que te desesperes y no consigas acabarlo. Para evitar la desesperación debes fijar tu mente en el "aquí y ahora" y la manera de hacerlo es mediante un buen uso de tu tiempo.

No debes pensar en que tienes 30 páginas por delante, en lugar de eso trata de dividir ese objetivo en objetivos más pequeños y fácilmente alcanzables. Puedes establecer 10 páginas por hora. De esa manera con cada hora que pase y hayas cumplido ese mini-objetivo sentirás que tu motivación por alcanzar el final del tema aumenta. Además es muy posible que te piques contigo mismo y trates de robarle alguna página a la hora siguiente con el fin de ir más desahogado y acabar antes. Personalmente siempre que utilizo esta técnica nunca me quedo corto, es decir, siempre acabo mucho antes del límite que me había marcado.

Hay diversas maneras de hacer la división, puedes directamente marcar en el libro la página límite y utilizar un cronómetro o un reloj. En mi caso lo hago de la siguiente manera:

1- Miro la página de inicio y la página de destino (por ejemplo 67 y 98).

2- Miro la hora: 19:22

3- Cojo una hoja en blanco y anoto lo siguiente:

67-68-69-70-71-72-73-74-75-76: 20:22

77-78-79-80-81-82-83-84-85-86: 21:22

87-88-89-90-91-92-93-94-95-96-97-98: 22:22

Cada línea representa las hojas que tengo que haber completado a la hora de destino. Por ejemplo la primera línea indica que a las 20:22 horas ya tengo que tener leídas todas las páginas del tema hasta la número 76 incluida.