4/16/2011

PROCEDIMIENTO DE ORGANIZACIÓN DEL ENTORNO EN ACCIDENTES DE TRÁFICO (I)

INTRODUCCIÓN:
Este artículo va dedicado a la protección y organización en los accidentes de Tráfico, desde el punto de vista de la intervención.

Espero que sirva para despertar o ampliar la conciencia de seguridad entre las unidades de socorro, ya que solo pretende la Autocrítica constructiva y aumentar nuestra eficacia, por lo que, nadie debe sentirse ofendido pues no es el objeto de este artículo.

CONSIDERACIONES:
Desde la perspectiva general de los conductores cuando circulan por una vía determinada, podemos afirmar que ninguno de ellos espera encontrarse con un obstáculo que obstruya su paso en la calzada y mucho menos súbitamente, al salir de una curva, cambio de rasante, etc.

Desde el punto de vista de la ejecución de obras, en las que éstas afectan a una vía transitable, está previsto y normalizado que se adviertan mediante una señalización vial oportuna.

Podemos confirmar que, la “Seguridad Activa” es el conjunto de medidas para evitar accidentes y cuando éstos se producen, se debe conservar esta premisa hasta la eliminación total de los riesgos causantes, por lo que es necesario que se mantengan un conjunto de acciones dirigidas a garantizar la integridad y salud de víctimas, usuarios e intervinientes.

Los beneficiarios serán, sin duda, todas las partes implicadas y/o afectadas, considerando a todos ellos como víctimas potenciales de la situación si no se adoptan unas medidas garantes.

El pasado mes de agosto se cerró el túnel de Belate y se recondujo el tráfico por la carretera antigua. Un camón vuelca a la salida de la “Curva de la Cruz” y en el tiempo de permanencia del vehículo volcado hubo una colisión posterior y más tarde un atropello a un agente de tráfico. Mi conclusión personal: las causas presumibles del 2º y 3º accidente se debieron a la carencia de una señalización vial provisional efectiva.

ANÁLISIS / AUTOCRÍTICO:
Dado el interés de cada grupo asistencial, por su tipología de trabajo, la entidad representada y los objetivos de cada dotación, se detectan múltiples criterios que afectan a la eficacia y seguridad de la intervención con cierta frecuencia, como por ejemplo:

AMBULANCIAS:
·Ubicación excesivamente próxima a las víctimas, obstaculizando el espacio vital y vial existente con vehículos y su material obstruyendo el acceso a otros intervinientes, (con posibilidad de deterioro del material).

·Desconocimiento de riesgos no evaluados para su integridad física.

POLICÍA (tráfico):
·Presión a las asistencias para rehabilitar la circulación en el menor tiempo posible.

·Descuido de la protección vial para el siniestro, cuando ejercen otras tareas:
-administrativas, asistenciales, vigilancia / protección de bienes, documentación, etc.

·Ubicación excesivamente próxima al siniestro, obstaculizando el espacio vital y vial, más operativos para otros equipos, anulando o ralentizando su operatividad.

·Retención de ambulancias, para identificar e interrogar a víctimas aparentemente leves con objeto de la investigación. (Evitar este procedimiento si no hay personal médico que lo autorice pues, el diagnóstico de presunción puede ser erróneo y puede acarrear graves consecuencias para el paciente en el traslado o por retardo en su hospitalización).

RESCATE:
·Descuido del balizamiento y acotamiento del siniestro, poniendo en riesgo su intervención.

·Ubicación inadecuada de los vehículos obstaculizando el espacio vial.

·Presión al personal sanitario para el rescate inmediato, obviando el juicio sanitario que es prioritario sobre otros, salvo riesgos mayores y premura en el Rescate sin adoptar medidas básicas de preparación del paciente y/o de protección colectiva.

Conclusión: deficiencia de criterios unitarios y falta de coordinación “in situ” entre los intervinientes, con carencias de organización del espacio de la ocupación vial causada, por personas, vehículos, etc., complicados con la necesidad de espacio para vehículos y asistentes.