1/17/2011

El efecto Lucifer: cómo gente buena se transforma en mala


El psicólogo social Philip Zimbardo, catedrático de la Universidad de Standford, experto en la psicología del mal, transformación del carácter, terrorismo, violencia, tortura, agresividad, responsable investigador principal, creador del famoso experimento de Stanford de 1971, sobre el sadismo y la agresividad, publicó El efecto Lucifer: El porqué de la maldad, el lado oscuro de la naturaleza humana, diestra interpretación de lo siniestro. Revela la transformación de Lucifer, ángel favorito de Dios, que se convierte en demonio.

Realiza un viaje tenebroso, sombrío a la mente, al corazón de las tinieblas. Finaliza reafirmando la necesidad de resistir a las influencias situacionales y celebrar el heroísmo y dignidad del ser humano ante la crueldad.

El presidente Bush autorizó a la CIA para que ‘hiciera desaparecer o entregara’ a detenidos bajo su custodia a países que practican la tortura. Estos prisioneros se mantienen incomunicados en centros de detención secretos en lugares ‘no revelados’ y sin las garantías básicas que ofrece la ley internacional.

Entre los primeros en utilizar la tortura están los monjes del Santo Oficio de la Inquisición, muchos de estos instrumentos y aparatos de perversión suprema, ejemplos de crueldad creativa destinados a quebrar la voluntad, siguen utilizándose hoy en las cárceles y centros de interrogación militares y civiles de tortura en todo el mundo. Fenómenos de degradación y decadencia.

Los sistemas de poder ejercen un dominio vertical, creando abusos a personas indefensas. Estas transformaciones acabaron teniendo un impacto tan fuerte en todas las personas, que explican los cambios de personalidad y las conductas aberrantes, sorprendentes procesos psicológicos sociales.

¿Puede una persona buena convertirse en torturador o sumiso prisionero en determinadas situaciones? Todos somos capaces de cometer actos perversos en un momento dado.

Zimbardo investigó la deshumanización, que nubla el pensamiento negando la condición humana, justifica maltratos, torturas y exterminio de víctimas inocentes, hacia 1971, tomó estudiantes voluntarios para un experimento psicológico donde actuaron, de guardianes y presos, en una cárcel simulada en los sótanos de la Universidad, terminó muy mal. El experimento estaba programado para 15 días, pero tuvo que interrumpirse al sexto por la dureza de la situación, la situación se volvió insostenible, el grado de crueldad y degradación llegó a sobrepasar los límites de lo aceptable, causando daños irreversibles. Muchos estudiantes se convirtieron en brutales sádicos guardianes, los detenidos se quebraron emocionalmente, examina una serie de procesos psicológicos que llevan a personas normales a cometer actos inmorales, perversos, corrompidos, poseídos por el mal. Estos mismos comportamientos se dieron en la cárcel iraquí de Abu Ghraib. Sin embargo, hay personas que han resistido y no han dañado a otros.

Dick Cheney fue calificado como vicepresidente de torturas, incitó a la CIA a emplear todos los métodos a su disposición para obtener información de sospechosos.

El poder del Sistema de fuerzas poderosas crea la situación, oculta velos de secretos, rituales de degradación, el cambio situacional ilusorio no excusa ni exime la responsabilidad de la comisión de actos inmorales, malvados.

Modificar o impedir una conducta censurable por parte de personas o grupos exige una comprensión de las fuerzas, virtudes y vulnerabilidades que aportan personas o grupos a una situación dada. Fue llamado como experto en el juicio contra el soldado Frederick, uno de los 11 condenados por abusos, torturas y excesos, cometidos contra los detenidos en la prisión. En la base de Guantánamo se violan los derechos humanos, se tortura física y psicológicamente, al punto que los norteamericanos defecan sobre el Corán, que es lo único que tienen los detenidos para rezar y encontrar la paz.

El examen psicológico del soldado Frederick indicó que era una persona completamente normal. Los horrendos hechos ocurrieron durante el turno de vigilancia de noche y su aburrimiento. ‘Cualquier situación que te hace anónimo y permite la agresión saca en la mayor parte de la gente la peor bestia que lleva dentro’.

Aprender a resistir influencias no deseadas: estar atentos, reconocer los errores y asumir la responsabilidad, afirmar nuestra identidad personal, respetar la autoridad justa, pero rebelarse ante la injusta. ‘Deseo ser aceptado, pero valoro mi independencia, equilibraré mi perspectiva del tiempo, no sacrificaré libertades personales o civiles por la ilusión de seguridad’. ‘Me opongo a sistemas injustos y a desafiar la autoridad, no seré cómplice de actos censurables, no caeré en el complejo fenómeno de heroísmo, intentaré centrarme en los aspectos positivos de la naturaleza humana y resistiré la maldad’. El heroísmo social enfatiza la entereza, el coraje y la intrepidez.Destaca el heroísmo militar: la gallardía, valentía y bravura.

Debemos denunciar el sistema corrupto, como hizo Joe Darby, sacando a luz los maltratos y torturas de Abu Ghraib. Zimbardo recuerda su experimento a raíz de ver las fotos horribles tomadas en la prisión de Abu Ghraib.

Este grado de maldad forma parte de la ‘psicología situacional’.

Los abusos a prisioneros iraquíes cometidos en la prisión de Abu Ghraib por hombres y mujeres de la policía militar de Estados Unidos, había visto su paralelo en el sótano de Stanford, prisioneros desnudos, cabezas con bolsas, humillación sexual.

Analiza transformaciones de gente buena que, seducida por una serie de situaciones, llega a convertirse en un seres perversos, metamorfoseados por la maldad.