11/28/2010

LA SOCIEDAD LO TIENE CLARO: LA PSICOLOGÍA ES UNA PROFESIÓN SANITARIA



Los españoles y españolas lo tienen claro: los psicólogos son profesionales sanitarios, y así de contundentes se han mostrado al responder a la encuesta que, en días pasados, ofrecía el periódico La Vanguardia en su edición digital, y cuyos resultados fueron publicados este mismo 17 de noviembre. El 92 por cien de los 23.331 participantes contestaba afirmativamente a la pregunta: "¿Piensa usted que los psicólogos deben ser considerados profesionales de la salud?", planteada por este medio. La respuesta, unánime: sí, no hay duda, los psicólogos son sanitarios.


Similares resultados se obtenían en un estudio en profundidad liderado por Gualberto Buela-Casal, y publicado ya en el año 2005. Dentro de esta amplia investigación, en la encuesta realizada con población general, los españoles se mostraban igual de tajantes. A la pregunta "¿Cree usted que el psicólogo debe ser considerado profesional sanitario?", el 94 por cien de las mujeres y el 90 por cien de los hombres que participaron en la investigación contestaban afirmativamente.

Por su parte, en octubre de 2006, Redacción Médica, periódico que defiende los intereses de los profesionales de la salud, sacaba a la luz los resultados de una encuesta realizada a sus lectores y titulada genéricamente "¿La Licenciatura en psicología debe ser considerada profesión sanitaria?". Sus lectores lo confirmaban, y el 64 por cien señalaba, sin ningún género de duda, que los psicólogos deben ser considerados profesionales sanitarios.

Este tipo de encuestas ponen de relieve, de forma recurrente, que la sociedad española no duda del carácter sanitario de la psicología. Sin embargo, el Gobierno de nuestro país parece hacer "oídos sordos" a esta realidad, impidiendo que los psicólogos y psicólogas puedan ejercer bajo el correspondiente respaldo legal. Se continúa demorando, sin justificación alguna, una solución al problema que viene enfrentando la psicología desde hace 7 años, cuando, con la Ley 44/2003 de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS), fue inexplicablemente excluida de la lista de profesiones sanitarias. A los responsables políticos, parece estarles costando admitir y respaldar lo que a la sociedad le parece tan evidente, aprobando, definitivamente, la creación de una profesión de psicólogo sanitario generalista, con sus correspondientes vías de acceso, una ordinaria a través del Máster Oficial en Psicología de la Salud, y otra extraordinaria, que permita regularizar la situación de cientos profesionales que no son especialistas.

Como bien saben los lectores de Infocop, actualmente, hay en España al menos 7.000 profesionales de la psicología que optaron pero no obtuvieron la Titulación Oficial de Especialista en Psicología Clínica. A esto se añade que la única vía de acceso habilitada, en este momento, para obtener esta titulación es la formación sanitaria especializada de Psicólogo Interno Residente (PIR), cuyas plazas ofertadas al año apenas superan las 130. Estas cifras muestran que el número de psicólogos con habilitación para el ejercicio de la profesión en el ámbito sanitario es claramente insuficiente para cubrir las necesidades del sector, tanto público como privado. Además, esta carencia está llevando, en algunos sectores, a que la actividad profesional se haya visto amenazada debido a que otros profesionales considerados como sanitarios por la normativa actual, están asumiendo las funciones propias de los psicólogos.

Ante esta situación de inseguridad jurídica, en el año 2006 el Gobierno planteó como alternativa la creación de un Máster Oficial en Psicología de la Salud con reconocimiento legal de profesión sanitaria, que contó, además, con el apoyo de todos los grupos parlamentarios. Finalmente, y a petición del Ejecutivo, en enero de 2009 la Conferencia de Decanos de Facultades de Psicología y el Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos entregaron al Ministerio una propuesta concreta para la aprobación del Máster Oficial en Psicología de la Salud. Sin embargo, y a pesar de las promesas de resolución, este proceso ha quedado, una vez más, paralizado.

Resulta incomprensible que, habiéndose obtenido el respaldo de todas las partes implicadas en este proceso, la situación continúe sin resolverse. Si la sociedad tiene tan claro que la psicología es una profesión sanitaria, si desde todos los sectores se está demandando el incremento inminente del número de psicólogos y psicólogas para atender las demandas y necesidades planteadas por la población general, y, si los propios responsables políticos, se han ido mostrando de acuerdo con esta realidad ¿qué es lo que continúa frenando que se dé una solución definitiva al problema que enfrenta la psicología?

De no resolverse la situación, los psicólogos y psicólogas encaran el inicio del 2011 con una disposición clara de pedir soluciones ¡ya! y de movilizarse en defensa de su legítimo derecho de ejercer su profesión.