10/01/2010

Menos del 2 por ciento del personal de Enfermería secunda la huelga general. ¿huelga, qué huelga?

Según los datos obtenidos por SATSE, menos del 2% de los profesionales de Enfermería del Sistema Nacional de Salud (SNS) ha secundado la huelga general del 29 de septiembre. De hecho, tal y como han podido comprobar las delegaciones del sindicato de todo el país, la normalidad ha sido la tónica general en la mayoría de los centros sanitarios.

En la Comunidad de Madrid, por ejemplo, el seguimiento ha sido inferior al 0,7 por ciento, siendo los hospitales del 12 de Octubre, la Paz, el Niño Jesús y el Ramón y Cajal donde más enfermeros (entre 10 y 20) secundaron la huelga. Por el contrario, en las Áreas 5 y 9 de Primaria, al igual que en el Hospital del Bidasoa en Guipúzcoa y en algunos centros de Ceuta, nadie la ha secundado. Asturias, con el 8,9 por ciento, es la autonomía que ha registrado el mayor seguimiento del personal de enfermería, mientras que Extremadura es la que menos, con apenas el 0,5 por ciento.

El Sindicato de Enfermería considera que el hecho de no haber sido convocante de la huelga ha contribuido a que el seguimiento por parte del personal de Enfermería haya sido "mínimo". SATSE considera que, aunque existen múltiples motivos de crítica y oposición a las medidas del Gobierno, esta huelga general no va a aportar ningún beneficio a los trabajadores.

SATSE, con el apoyo de los profesionales, ha realizado hasta el momento diferentes movilizaciones en el conjunto del Estado, y planificará aquellas otras acciones que considere convenientes en defensa de los profesionales de enfermería, del Sector Sanitario y de los derechos sociales.

Por todo ello, SATSE seguirá presionando a la Administración para que las medidas de recorte no supongan un mayor esfuerzo a la Enfermería ni al sector sanitario, y para que se aborden las propuestas que mejoren las condiciones de trabajo y el reconocimiento de la Profesión.

Para SATSE, la crisis económica que se ha desencadenado tiene sus causas en el descontrol y nula regulación de los mercados financieros, que han venido actuando a su antojo con el beneplácito de una clase política más preocupada de sus problemas internos y sus disputas partidarias que del bienestar de los ciudadanos. Ahora se ha impuesto, además, una reforma laboral que no ofrece respuestas efectivas para salir de la crisis en un plazo razonable, y son los trabajadores los que tienen que pagar la factura con más paro y con recortes de derechos sociales, que se vienen a sumar a las difíciles condiciones de trabajo que los profesionales de enfermería soportan.