7/19/2010

Prevención de lesiones por zambullida en el agua: diversión sin riesgos.




Prevención de lesiones por zambullida en el agua: diversión sin riesgos.
Las malas zambullidas, en años anteriores, han supuesto el 5% del total de las lesiones medulares tratadas en el Hospital de Parapléjicos de Toledo donde, desde el año 2000, un total de 46 personas fueron atendidas por traumatismos con afectación de la médula espinal (casi un 90% de los afectados por estos accidentes son niños y adolescentes con entre 15 y 25 años).

Diversión sin riesgos

A la hora del baño, es aconsejable evitar los riesgos que representan las zambullidas. Los expertos recomiendan sencillos consejos que minimizan este peligro:

- No se lance al agua en zonas desconocidas, con poca profundidad o desde una altura elevada o donde pueda haber obstáculos como piedras, ramas o exceso de bañistas.

- Compruebe cuidadosamente la profundidad del agua antes de sumergirse y evite bucear o saltar en aguas turbias donde pueden no ser visibles otros nadadores y objetos.

- Introdúzcase en el agua lentamente o tírese de pie varias veces antes de hacerlo de cabeza y, en ese caso, recuerde que los brazos deben situarse en prolongación del cuerpo para proteger el cuello y la cabeza. Sobre todo hay que comprobar que la profundidad mínima sea de un metro y medio.

- Tenga especial cuidado con los niños cuando estos estén cerca de aguas recreativas, incluso cuando la profundidad sea pequeña.

- Evite el consumo de alcohol antes de cualquier actividad en el agua.

- Adopte conductas seguras en aguas recreativas: usar chalecos salvavidas cuando sea oportuno, prestar atención a las mareas y corrientes y evitar los desagües de piscinas y balnearios.

- Si se produce un accidente, y ante la necesidad de traslado, hay que inmovilizar el cuello del herido, evitar mover la columna y avisar a un profesional para que acompañe al accidentado, evitando en lo posible los vehículos utilitarios particulares.