6/01/2010

Motivo de consulta telefónica

El proceso de gestión de llamadas a un centro
coordinador de urgencias y la toma de decisiones
constituyen una labor importante en la emergencia
extrahospitalaria1. Por lo tanto, la labor del
médico regulador o coordinador consiste en analizar
la información que recibe del paciente o familiar
y tomar una decisión sobre la resolución que
dar a la demanda, con la complejidad de no tener
un contacto visual con el mismo. Si sumamos a lo
anterior la ansiedad del alertante o la falta de información
habitual en situaciones de emergencia,
convertimos la toma de decisiones en la coordinación
de urgencias en una de las labores médicas
con mayor umbral de incertidumbre. Los sistemas
informáticos intentan paliar esta incertidumbre categorizando
a priori los motivos de consulta. Pero
esta categorización habitualmente no se basa en
ninguna evidencia científica, sólo en la opinión de
expertos.

Por otra parte, la parada cardiorrespiratoria
(PCR) constituye una de las patologías más graves
atendidas por los servicios de emergencias
médicos (SEM). Durante el año 2007 se atendieron
788 PCR, lo que constituye un 1% de las
emergencias atendidas por el SUMMA112. Según
la bibliografía publicada, sólo una cuarta parte de
estos pacientes recuperan la circulación de forma
espontánea y son trasferidos con vida al hospital.
El objetivo de este estudio es conocer cómo se
reciben en el Centro Coordinador del SUMMA112
las llamadas que finalmente acaban con
una PCR.

Se analizaron las PCR desde enero de 2006 hasta
agosto de 2007 (20 meses). Se incluyeron todos los avisos
que tenían como diagnóstico final parada respiratoria,
asistolia, actividad eléctrica sin pulso, fibrilación
ventricular o taquicardia ventricular sin pulso. La variable
principal fue el código de entrada definido como el
motivo de consulta vía telefónica que refiere el alertante.
Se ha estratificado por sexo y por tramos etarios
(menos de 15, 15-35, 36-64, y más de 64 años). Se recogieron
610 casos de los que se analizaron 560 casos
(se excluyeron 17 por errores de codificación y 33 fallecimientos
esperados por enfermedad terminal). Un
63,8% eran hombres y un 36,3% mujeres, y la edad
media total fue de 67 ± 19 años. El grupo etario más
frecuente fue el de mayores de 64 años para ambos sexos.
Los códigos de entrada más frecuentes fueron inconsciente
en 254 casos (45,4%), seguido de PCR
cuando el alertante era personal sanitario, en 75 ocasiones
(13,4%). El resto de motivos de consulta se incluyen
en la Tabla 1. La distribución de códigos de entrada
por sexos es prácticamente similar a la distribución
general (sólo se ha encontrado cierta relación entre el
sexo varón y el código de entrada inconsciente con una
p = 0,04) y lo mismo ocurre con la distribución separada
en tramos etarios (p = 0,26).

El estudio de este tipo de alertas telefónicas no
es muy amplio3. Los artículos sobre el despacho de
llamadas, líneas de atención concreta a diversas patologías
como puede ser intoxicaciones, oncología
pediátrica, consulta de enfermería, etc., sí está descrito4.
También en el área de la PCR hemos encontrado
artículos sobre instrucciones de reanimación
cardiopulmonar básica por teléfono. Pero no hemos
encontrado estudios sobre el proceso de entrada de
esas llamadas, sobre el motivo de alerta, sobre qué
preguntar, cómo hacer la aproximación diagnóstica
de un paciente por teléfono. Sí que existen intentos
de protocolizar el sistema de gestión de llamadas
con resultados contradictorios5,6. Según nuestra serie,
los motivos de alerta telefónica más frecuentes
en los casos de PCR es de un paciente inconsciente
o una PCR per se cuando el alertante es personal sanitario.
Pero debe tenerse en cuenta que existe un
porcentaje no desdeñable de motivos de alerta, de
lo más variado, que acaban con el paciente en PCR.

Alonso MATEOS RODRÍGUEZ,
Eugenio VEGAS GÓMEZ,
Nuria RODRÍGUEZ RODIL
Servicio de Urgencia Médica de Madrid. SUMMA112.