2/14/2010

Y le explotó el airbag en toda la cara






http://www.youtube.com/watch?v=8YB6sPVJHj0&feature=player_embedded

Hay relatos verídicos que te dejan con el susto en el cuerpo. Eso me ocurrió el jueves, cuando nuestro lector jracing me contó lo que le acababa de ocurrir aquella misma tarde. Aún espantado por lo sucedido, jracing sintió la necesidad de compartir su historia para evitar que algo así le pueda pasar a los lectores de Circula Seguro, detalle que le honra y que le agradecemos profundamente.

Él iba con su mujer y con su hija de tres años en el coche, un Fiat Punto de 1994, un gasolina de 75 caballos bastante bien equipado en cuanto a nivel de confort. Conducía ella. Se dirigía la familia a un centro comercial, como tantas otras veces habían hecho. Estaban detenidos ocupando la primera posición en un semáforo en rojo, el último semáforo antes de acceder a la autopista que debían tomar para llegar a destino.

Todo muy normal.

De repente, y sin que hubiera pasado nada extraordinario, a la conductora, a la mujer de jracing, le explotó el airbag en toda la cara.

Así lo contaba jracing un rato después de lo sucedido:

«Yo estaba mirando hacia adelante mientras manteníamos alguna conversación básica. Apenas hacía 20 segundos que el semáforo se había puesto en rojo y habíamos parado cuando inesperadamente ha sonado una fuerte detonación dentro del coche (similar a un globo infantil que explota pero más violento) a la vez que de reojo he visto algo blanco que estallaba. No me ha asustado puesto que cada fin de semana escucho disparos de gran calibre en la galería de tiro.

»Unos 300 milisegundos después del estallido con dolor en la oreja izquierda y aún con la cabeza mirando hacia el parabrisas, mi cerebro ha razonado lo siguiente durante otra fracción de segundo: “Acaba de petar un globo MUY GRANDE dentro del coche, no llevamos ningún globo de la niña en el coche, ¿QUE COÑO HA PASADO?”

»Acto seguido, después de mi fugaz pensamiento, aproximadamente un segundo después del estallido giro la cabeza 90 grados a la izquierda y veo a mi mujer completamente pegada al asiento con cara de estupefacción y medio en estado de shock y la bolsa téxtil blanca deshinchándose en el centro del volante estudiadamente rajado. Todo esto en un ambiente de humo blanco espesito con peste de goma quemada, como en un submarino de porreros.»

El airbag se había disparado él solito, sin que nada hubiera topado contra el vehículo. La mujer de jracing, explica nuestro lector, presentaba barbilla y labio inferior rojos y con cortecitos y heridas muy leves. Nada preocupante en aquel momento, dice, aunque luego se le inflamó la zona “como si le hubieran dado fuerte con un guante de boxeo”. La niña, sentada en su sistema de retención infantil, ni siquiera se asustó en el momento de la explosión. Simplemente preguntó qué había ocurrido.

Sigue el relato así:

«Después de esto, entre 3 y 5 segundos después del estallido he tomado medidas:

»He bajado mi ventanilla y he ordenado a mi mujer que bajara la suya para ventilar lo más rápido posible y respirar la mínima cantidad posible de los gases de la deflagración y la goma chamuscada.

»He pulsado el botón de las luces de emergencia ubicado detrás del volante para indicar nuestra situación de semi-fuera de servicio. (Parece que en los coches más modernos todos llevan el botón en la parte central, donde está más a mano del resto de pasajeros.)

»Le he ordenado a mi mujer que avanzara un poco y dejara el coche apartado para que el resto de coches pudieran seguir su camino, ya que la señorita histérica que teníamos detrás ya nos estaba pitando porque el semáforo se había puesto verde, a pesar de ver claramente un coche al que le sale humo por las ventanillas y tiene las luces de emergencia encendidas… Hasta estoy seguro de que habrá oído el estallido, en fin…

»Evaluación de daños más pormenorizado y análisis de la situación una vez el coche estaba apartado del tráfico y no molestaba a nadie.

»Mi mujer ha observado un detalle importante: Podría haber estallado en plena autopista con el evidente riesgo que eso hubiera comportado.

»Yo he observado otro: Quizá esto no hubiera pasado de haber hecho revisar en su momento la luz de fallo del airbag.»

Así es. Nuestro lector lo explica todo sin esconderse. Hacía unos seis meses que se encendía el testigo de fallo del airbag en el salpicadero, pero no le prestaron demasiada atención. Creían erróneamente que ese testigo informaba de que, en caso de necesidad, el airbag podría no abrirse.

Ahora saben que no es así. Un chivato encendido es un indicio de problema. Y con los coches de hoy en día, en que la electrónica se interpone entre las acciones del conductor y las reacciones del vehículo, un “indicio de problema” puede convertirse en un problema serio y real, tal y como demuestra el relato de jracing. ¿Un sensor averiado que detectó una colisión inexistente? ¿Un problema con el actuador que dispara la explosión? ¡Qué más da cuál fuera la razón! Había una avería detectada y sin revisar. Eso fue lo que hizo saltar el airbag.

Desde el jueves, tanto nuestro lector como su mujer han estado dándole vueltas al suceso. Ahora han caído en la cuenta de que quizá la conductora estuviera accionando algún mando de la radio en el momento de la explosión. Teorizan. ¿Tendrá algo que ver la posición de la conductora en los daños ocasionados por el airbag? Y esto lleva a jracing a pensar en la cantidad de personas que toman el volante de forma incorrecta, situando las manos sobre la tapeta del cojín de aire. ¿Qué ocurriría si un conductor interpusiera su mano entre el airbag y su cara? Nuestro compañero Jaume ya nos ha ido explicando en su interesante serie sobre la metralla que no es posible determinar con precisión qué ocurriría, pero grosso modo podemos intuir que un manotazo en la cara lanzado a 300 Km/h puede doler mucho.

Para muestra final, este botón en forma de vídeo que también me envía nuestro lector. Es un crash test realizado en vivo, es decir, no con un dummy sino con un conductor real. El hombre, que de tonto no tiene un pelo, se cuida muy mucho de erguirse y de apartar brazos y manos cuando se ve venir la torta:


Foto | jracing