11/10/2009

El Santo Tomás, pionero en la práctica de primeros auxilios


El colegio, cuyos docentes se han formado en la materia, es el primero de Asturias en contar con un desfibrilador

Juan C. GALÁN
«Primero se despejan las vías aéreas; luego se comprueba que la persona respira y entonces se empieza el masaje cardiaco y la respiración boca a boca. Por último, llamamos a urgencias». Con esta fluidez explica un alumno de quinto de Primaria del Colegio Santo Tomás los pasos a seguir en la aplicación de un masaje cardiaco. Y es que los escolares del centro avilesino ya están familiarizados con los primeros auxilios. Por aquello de «más vale prevenir que curar», la directiva del colegio optó el pasado curso por adoptar una medida inédita en el espectro académico asturiano: la adquisición de un desfibrilador.

La colaboración voluntaria de miembros del SAMU fue el inicio de la experiencia. «Se ofrecieron para responsabilizar a los chicos en materia de primeros auxilios», recuerda el director del Santo Tomás, Javier Bueno. La directiva del centro abrazó la iniciativa sin dudar. «Vimos que no sólo era beneficioso que los chavales supieran cómo reaccionar en caso de urgencia, sino también que ellos mismos difundieran la idea entre sus padres», comenta el director del colegio avilesino.

Los propios profesores del centro tomaron conciencia de la importancia del proyecto y se sometieron a un curso de reanimación cardiopulmonar, masaje cardiaco y ventilaciones. Ahora, el cuerpo docente del Santo Tomás está habilitado, no sólo para usar el desfibrilador, sino también para impartir conocimientos en la materia. «Los alumnos de Educación Infantil ya saben marcar el 112 y dar una información básica. En Primaria cada curso avanzamos en el grado de conocimiento: ahora los chavales tienen nociones de primeros auxilios, aunque no pueden usar el desfibrilador por ser menores de edad», comenta Javier Bueno, que se muestra partidario de incluir los primeros auxilios en el currículo escolar como complemento a la Educación Física.