10/03/2009

Railbag. Aire para salvaguardar la vida de los motoristas


Railbag. Aire para salvaguardar la vida de los motoristas
Hunaudieres




Las barreras metálicas de seguridad causan el 50% de las muertes de motoristas por salida de carretera. Que contradicción que un sistema que se supone que tendría que proteger a los usuarios de la vía y que finalmente es el causante de una gran cantidad de fallecidos.

Desde que en 2004, Ministerio de Fomento, Ministerio del Interior y Aenor definieran los parámetros del Sistema para Protección de Motoristas, muchos han sido los esfuerzos aplicados en esta materia. Hasta la fecha conocemos el Segurail, el Panditex, el Bahía de Vialtech y por último, también desarrollado por la empresa catalana Vialtech, llega el Railbag. La busqueda de la barreras metálicas de seguridad definitiva es una carrera que parece que no tiene final.


Las principales características de este nuevo sistema son su facilidad de instalación, su versatilidad a la hora de implantarse en distintos tipos de vía y por último, y en este caso lo más importante para las autoridades, su bajo coste.

Pero, ¿como funciona?. El sistema se compone de una banda ancha de material plástico que evita que durante el impacto el accidentado entre en contacto con la parte metálica del guardarraíl. En su parte posterior, la banda cuenta con una cámara de aire que es la encargada de absorber la energía del impacto. Además, tras el golpe, la banda dirige el cuerpo hacia el arcén y no lo escupe a la carretera evitando los posibles atropellos posteriores. Una vez se ha producido el golpe, la banda plástica recupera su posición inicial.

Según los estudios realizados en base a la norma UNE 135900, el sistema absorbe el 80% de la energía en un impacto a 61 km/h suficiente para no causar lesiones graves al accidentado. Tras estos resultados, el Railbag ya está siendo implantada en zonas urbanas. Aunque el protector no se queda ahí, ya que se encuentra en fase de homologación para impactos de hasta 80 km/h. Eso sí, no se hacen eco del nivel de severidad de impacto.

La banda se ajusta directamente a los pilares existentes, por lo que favorece su instalación. Además, gracias a su sistema de regulación permite sucesivos asfaltados (3) sin tener que cambiarla. Todo esto sumado a que puede mantenerse en perfecto estado durante 25 años le convierten en uno de los sistemas más baratos del mercado.

Todo lo anterior está muy bien, aunque de nada sirve si kilómetros y kilómetros de guardarrailes asesinos siguen poblando nuestras carreteras. La pelota sigue en el tejado de las administraciones.