9/04/2009

Las UVIS móviles han realizado tratamiento extrahospitalario a 32 pacientes con infarto


http://www.lacerca.com/noticias/castilla_la_mancha/tratamiento_pacientes_infarto_agudo-45100-1.html

http://www.oretania.es/las-uvis-mviles-de-la-junta-han-reealizado-tratamiento-extrahospitalario-a-32-pacientes-con-infarto-agudo-de-miocardio/


Las Unidades Medicalizadas de Emergencias del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) han realizado tratamiento extrahospitalario a un total de 32 pacientes con infarto agudo de miocardio en los seis meses que lleva en funcionamiento el procedimiento de reperfusión coronaria en nuestra comunidad autónoma.

La mortalidad en el infarto agudo de miocardio depende en gran medida de la rapidez con la que se realice la recanalización o reperfusión de la arteria coronaria obstruida por un coágulo sanguíneo.

Esa reperfusión puede realizarse mediante una intervención en los laboratorios de Hemodinámica hospitalarios, con la realización de una angioplastia coronaria, en la que mediante un catéter se llega hasta la arteria coronaria obstruida, y con la ayuda de diferentes dispositivos se rompe el coágulo y se repara la arteria dañada.

La otra posibilidad es a través de la denominada trombolisis, que consiste en la administración de un fármaco intravenoso con capacidad para disolver el coágulo intracoronario. Ambas actuaciones contribuyen a la mejora del pronóstico y la calidad de vida de los pacientes tras un episodio agudo.

La terapia de reperfusión en los pacientes con Síndrome Coronario Agudo con Elevación de ST (SCACEST) debe iniciarse lo antes posible, una vez que se ha realizado el diagnóstico. Dentro de las tres primeras horas de evolución, con cualquiera de las dos estrategias de reperfusión, se obtienen resultados similares, por lo que la elección se basa en las posibles contraindicaciones de una u otra, y de la disponibilidad angioplastia primaria o intervención coronaria percutánea primaria (ICPP).

Si un paciente con infarto agudo de miocardio está siendo atendido en una Unidad Móvil de Emergencias y el facultativo comprueba que hasta llegar al centro hospitalario para la intervención coronaria se van a sobrepasar los 180 minutos de evolución, o que desde el diagnóstico electrocardiográfico se va a tardar más de 90 minutos hasta la realización del estudio hemodinámica, pueden actuar en el lugar de la urgencia y aplicarle el tratamiento trombolítico, siempre que no existan contraindicaciones para la misma.

El desarrollo de este tipo de intervención en las Unidades Móviles de Emergencias permite acortar el retraso en el inicio del tratamiento de los pacientes y aumenta su eficacia al realizarse dentro de las tres primeras horas de evolución del infarto.

En lo que va de año se han atendido 220 casos de Síndrome Coronario Agudo, de los que han sido candidatos a una de las dos estrategias terapéuticas 80 pacientes. En 32 casos se realizó trombolisis antes de la llegada del enfermo al hospital, mientras que en 48 se llevó a cabo intervención coronaria percutánea.

Para la puesta en marcha de este plan estratégico para el tratamiento extrahospitalario de los pacientes con infarto agudo de miocardio ha sido necesaria la coordinación entre la Gerencia de Urgencias, Emergencias y Transporte Sanitario y los diferentes servicios de Urgencias, Cardiología, Hemodinámica y Medicina Intensiva de los hospitales dependientes del Gobierno de Castilla-La Mancha.

Mapa de tiempos

Asimismo, ha sido preciso el diseño de un mapa de la región en el que se contemplan los tiempos máximos que transcurren desde un punto a otro de la geografía de Castilla-La Mancha para el traslado de los paciente, bien sea por medios terrestres, a través de las UVI’s móviles, o mediante la utilización de los helicópteros medicalizados.

El objetivo de la Consejería de Salud y Bienestar Social es ofertar las dos estrategias a cada paciente susceptible de recibir este tipo de tratamiento y estudiar cada caso y en cada momento las posibilidades que existen para decidir por una y otra terapia con el fin de incrementar la cantidad y calidad de vida del paciente.