7/17/2009

salud@informacion

Errores que debemos evitar, la seguridad es cosa de todos
Es terrible lo que ha sucedido con el bebé de la paciente fallecida por la gripe AH1N1. Debemos pensar qué podemos hacer para evitar que ocurra de nuevo. Los protocolos, los distintivos de colores diferentes según la vía de administración, etc. Está publicado que la mortalidad hospitalaria está relacionada con la ratio enfermera/pacientes.

Todos conocemos por experiencia propia o por comentarios de compañeros lo que es una “enfermera polivalente”. Puedes estar hoy en un área especializada de adultos y mañana con niños. Cambia todo, los tratamientos,las dosis, vías de administración, todo esto con mucha presión, plantillas escasas. Los errores de medicación es un tema que preocupa a los profesionales, no sabemos que ha ocurrido a la enfermera y auxiliar de enfermería de esa unidad pediátrica, pero me puedo hacer una idea de como se sienten.
Muchos trabajos realizados por enfermeras analizan el doble check list para la prevención de errores en la administración de medicación, para realizar esto es necesaria una dotación de personal extra y esto no depende de las enfermeras que administran fármacos.

No pensaseis que en Atención Primaria no puede ocurrir, nosotros nos encontramos con tratamientos de seguimiento de procesos oncológicos, antibióticos de uso hospitalario, pacientes quirúrgicos para curar con dispositivos que jamás has visto, o dispositivos especiales para la administración de fármacos etc. Y todo esto con un montón de usuarios en la puerta reclamando rapidez, pocos reconocen cuando te tomas tu tiempo para leer indicaciones o les pides un informe. No relacionan todo esto con su seguridad y es necesario difundir que ésta es cosa de todos, también de los pacientes

Para finalizar, las Unidades especiales necesitan enfermeras especializadas.

Debemos facilitar que las enfermeras más experimentadas compartan sus conocimientos y experiencia con las enfermeras más noveles, porque no todo se aprende en las Escuelas ni con la experiencia personal en pocos años. Esto es, la capacidad de vigilancia del paciente y de anticipación que desarrollamos las enfermeras a lo largo de nuestra trayectoria, es nuestro juicio clínico.

Es necesario que gerentes, direcciones de enfermería y médicos, faciliten la comunicación y se escuche a las enfermeras asistenciales, probablemente de esta forma podremos evitar algunos errores.