5/01/2009

Rechazada definitivamente la jornada de 65 horas.


La falta de acuerdo entre los representantes de la Eurocámara y de los Gobiernos de la UE ha provocado que, tras cinco años de debates, se rechace definitivamente la norma de ampliación de la jornada laboral a 65 horas. Sigue vigente, por tanto, la legislación actual sobre tiempo de trabajo, que fija una jornada laboral de 48 horas semanales y que contempla, sin embargo, la posibilidad de excepciones ´opt-out´ mediante un acuerdo individual entre empresario y trabajador que permiten ampliarlas hasta las 78 horas semanales.

Precisamente ha sido la cuestión del “opt out” el principal motivo de discordia entre los Gobiernos que apostaban por mantenerlo indefinidamente y la Eurocámara, que exigía fijar en la norma una fecha para su eliminación definitiva, de modo que no pudieran superarse las 48 horas semanales.

El eurodiputado socialista Alejando Cercas, ponente parlamentario de la directiva de tiempo de trabajo, lamentó la falta de compromiso y aseguró que " Hemos evitado un durísimo golpe a la Europa social, y al menos hemos dejado la puerta abierta al futuro, y esperamos que se pueda llegar a una solución con una nueva Comisión y un nuevo Parlamento".

Otro punto de desacuerdo es el relativo a las guardias, también reguladas por la directiva de tiempo de trabajo. La Eurocámara exigía que las guardias se consideraran tiempo de trabajo, tal y como ha dictaminado en reiteradas ocasiones el Tribunal de Justicia de la UE, algo que no aceptan los Veintisiete. Además, para los trabajadores con más de un contrato de trabajo, los eurodiputados consideran que el tiempo debía calcularse por trabajador y no por contrato.

Para intentar una nueva modificación se tendrá que empezar desde cero. Es probable que la Comisión presente una nueva norma que regule exclusivamente la cuestión de las guardias, que resulta problemática para la mayoría de los Estados miembros y sobre la que hay más posibilidades de acuerdo, y deje fuera la cuestión del ´opt-out´.

SATSE siempre ha mostrado su rechazo y ha luchado en contra de la ampliación de la jornada a 65 horas desde el principio porque considera que va en detrimento de los derechos de los trabajadores. Por ello, ha manifestado su satisfacción al conocer el rechazo definitivo de la propuesta puesto que para el Sindicato de Enfermería la única apuesta que puede hacer Europa es la del establecimiento de nuevos derechos que mejoren la situación laboral.