5/28/2009

La hipotermia resuelve ciertos tipos de parada cardiorrespiratoria








Inducir hipotermia terapéutica a un paciente que ha sufrido parada cardiorrespiratoria (PCR) resulta muy beneficioso para frenar y mitigar determinados tipos de lesiones neurológicas. Sin embargo, esta sencilla técnica no se utiliza de forma habitual en las unidades de cuidados críticos de los hospitales españoles. En el servicio de Albacete llevan unos años trabajando y consiguiendo resultados satisfactorios.

José Manuel Gutiérrez Rubio, del Complejo Hospitalario Universitario de Albacete, ha explicado que lo importante cuando se realiza una hipotermia terapéutica es enfriar al paciente muy rápido, porque "cuando lo has recuperado de la parada y sigue en coma, según el tiempo que tardes en hacerlo -a los 20 minutos, a la media hora o a las 6 horas- la capacidad que tenemos de recuperación neurológica es muy diferente".

Se debe situar al enfermo entre 34 y 32 grados muy rápidamente, para mantenerlo durante 24 horas, y luego hacer un recalentamiento lo más lento que se pueda. "Esto depende mucho de los dispositivos que se tienen de enfriamiento y recalentamiento, pues no es lo mismo enfriar a un paciente con cubitos de hielo, porque luego mantenerle en un rango estrecho es muy complicado, que hacerlo utilizando un dispositivo de enfriamiento intravascular".

En el citado centro emplean otro método, y realizan tres formas de enfriamiento: conducción, convección y radiación. "Al paciente le administramos suero salino frío a 4 grados (30 ml por kilo) lo más rápidamente posible, para que en 30 minutos le hayamos administrado casi 3 litros".

Descartar hemorragias
En esta situación se puede hacer el cateterismo o una TC si se sospecha una lesión hemorrágica o intracraneal, y lo hacen siguiendo este orden, porque "es factible enfriar a los pacientes antes de realizar el cateterismo, e incluso parece que así hay una mejor recuperación".

A continuación se cubre al paciente con hielo por las zonas de las ingles, las axilas, los muslos, el abdomen y el cuello," le colocamos una manta térmica por encima y dos ventiladores a cada lado, generando una corriente de aire frío y consiguiendo que el aire no escape".

Colaboración
Lo complicado es el mantenimiento, y "en esta fase es importante la colaboración del resto de los profesionales, sobre todo de enfermería. Es necesario mantenerlo entre 32 y 34 grados durante 24 horas. Todo depende de lo que el servicio se implique, pero en Albacete lo conseguimos".

Para el especialista, los resultados son "gratamente positivos, porque logramos que sujetos jóvenes que han sufrido un accidente isquémico salgan adelante y además neurológicamente quedan bien, pues se pueden reintegrar a su vida familiar y laboral". En principio esta técnica se usa en pacientes que sufren una parada cardiaca, "del tipo que sea, y los recuperas", aunque también en estado de choque "le inducimos hipotermia, porque tenemos muy claro que no tiene un efecto perjudicial sobre el paciente".

Gutiérrez ha subrayado que "controlando los efectos que genera una hipotermia -a nivel de los electrolitos, infecciones, catéter, ventilación-, que son los cuidados básicos de una unidad de cuidados intensivos, podemos aportarle algo".

Es factible enfriar a los pacientes antes de realizar el cateterismo, e incluso parece que hay una mejor recuperación de esta forma

Se consigue que jóvenes que han sufrido un accidente isquémico salgan adelante y neurológicamente se recuperen de forma adecuada