3/01/2009

Las primeras víctimas de accidentes de tráfico.


Las primeras víctimas de accidentes de tráfico
Javier Costas

Aunque la Historia de los primeros medios de transporte sobre ruedas se pierden antes del nacimiento de Cristo, los accidentes de tráfico parecen como algo novedoso, cuando no es así. Ya en la época de los romanos hubo bastantes accidentes de cuádrigas y carruajes.

No obstante nos centraremos en las primeras víctimas en la era del motor. Mary Ward (1827-1869) está considerada como la primera víctima de accidente de circulación a motor. Iba de pasajera en un coche de vapor con su marido y otro pariente.

Por entonces se había establecido un límite de velocidad ridículo para este tipo de vehículos, 6,43 km/h. En una curva perdió el equilibrio y cayó, siendo atropellada en el acto por la rueda trasera. Nada se pudo hacer por su vida.

Nos trasladamos a 1896, cuando el automóvil con motor de explosión empezaba a hacer sus pinitos en las carreteras. El 17 de Agosto, cuando tenía unos 45 años, Bridget Briscol paseaba con su hija May por Londres. Cerca del Crystal Palace fue arrollada por un vehículo que según los testigos iba a un ritmo demasiado rápido e imprudente. Puede que circulase a unos 12 km/h.

El conductor, Arthur James Edsall, declaró que iba al límite de velocidad de 4 millas/hora (6,43 km/h), aunque una mujer que le acompañaba dijo que el coche podía ir más rápido al haber sufrido un “prehistórico tuning”. La investigación concluyó que fue una muerte accidental y no tuvo consecuencias. Bridget no fue consciente de que fue la primera víctima mortal por un automóvil en el sentido estricto del término (los de vapor no entraban en dicha definición).

Dos años después el señor Henry Lindfield, natural de Brighton (Reino Unido), tuvo un accidente con su carruaje eléctrico. Fue el 12 de Febrero de 1898. Debido a un exceso de velocidad su vehículo volcó, chocó contra un árbol y tuvo que amputársele una de las piernas. Murió debido al shock al día siguiente. Fue el primer británico que murió por heridas graves derivadas de accidente de automóvil.

El año siguiente, durante el 25 de Febrero hubo un accidente grave ocurrido en un automóvil de marca Daimler, circulando a casi 40 km/h (por encima del límite de fábrica). El señor Edwin Sewell trataba de impresionar al Mayor James Richer para hacer una venta para el ejército. Sewell murió en el acto, es el primer conductor de automóvil de gasolina que murió en un accidente. Su pasajero falleció pocos días después, convirtiéndose en la primera víctima mortal como pasajero en un automóvil.

Al otro lado del charco tenemos la primera víctima mortal en Estados Unidos. Se llamaba Henry Hale Bliss, fue atropellado por un taxi eléctrico el 9 de Septiembre de 1899. Murió al día siguiente por la gravedad de sus heridas, poco después se puso una placa en su honor. Gracias a los milagros de la tecnología se puede leer la noticia del New York Times de aquel momento, 14 de Septiembre de 1899.

Estos desafortunador pioneros, que nunca quisieron inaugurar estas estadísticas, fueron los primeros de una serie de más de 30 millones de personas que han muerto en el Mundo desde finales del Siglo XIX.

En la actualidad, las cifras van en claro descenso pese a que el número de automóviles es bastante superior en relación a los habitantes que en aquella época. ¿Cuántos de esa gran cifra murieron por causas evitables? ¿Y por el progreso?