2/27/2009

Una herramienta para calcular el riesgo de fibrilación auricular


CRISTINA G. LUCIO
MADRID | BARCELONA.- Un equipo de científicos estadounidenses y alemanes ha desarrollado un sencillo índice de predicción que podría ser muy útil para identificar a los pacientes en riesgo de sufrir una fibrilación auricular, la más común de las arritmias del corazón.

Esta herramienta puede utilizarse de forma fácil en la práctica clínica ya que se basa en la medición de parámetros habituales, como la edad, el sexo, el índice de masa corporal, la tensión sistólica o el comportamiento eléctrico del corazón (se analiza el intervalo PR en un electrocardiograma); además de la evaluación de otras circunstancias, como si el paciente padece insuficiencia cardiaca, está en tratamiento para la hipertensión o tiene un soplo en el corazón.

Numerosos estudios habían identificado los factores de riesgo de esta enfermedad, sin embargo, hasta el momento no se había elaborado un índice que integrara todas estas 'pistas' en un modelo capaz de predecir el riesgo individual del paciente.

"Este índice proporciona a los profesionales un método de fácil aplicación para mejorar la evaluación y la comunicación del riesgo a sus pacientes, además de afinar el enfoque de las distintas intervenciones en la práctica clínica rutinaria", explican los autores en un trabajo publicado en la revista 'The Lancet', donde se detallan las características del modelo.

Para diseñarlo, estos investigadores -dirigidos por Renate Schnabel de la Universidad de Mainz (Alemania) y Emelia Benjamin de la Universidad de Boston (EEUU)- realizaron un seguimiento durante 10 años a 4.764 individuos de edades comprendidas entre los 45 y los 95 años que, al inicio de la investigación, no padecían fibrilación auricular.

Método útil
A lo largo de este tiempo, un total de 457 individuos desarrollaron el trastorno. Tras analizar los datos obtenidos en los periódicos análisis realizados durante la década de seguimiento, los investigadores encontraron varios factores que se asociaban con aparición de la fibrilación auricular y los incluyeron en el modelo antes citado.

Además, elaboraron un sistema de puntuación para cada uno de esos factores, de modo que sumando los distintos puntos pudiera establecerse una escala que midiera el riesgo global de padecer la enfermedad dentro de un periodo de 10 años.

Los investigadores también quisieron comprobar si añadir una posterior ecocardiografía al modelo ayudaría a afinar el pronóstico; por lo que realizaron un estudio específico a un grupo de pacientes. Sin embargo, los resultados demostraron que esta prueba apenas aportaba información adicional. “Dado sus coste, el uso de una ecocardiografía rutinaria no es justificable en un chequeo preventivo para la población general”, explican los investigadores en su trabajo.

El trabajo de estos autores también constató que el riesgo de fibrilación auricular aumenta con la edad. Así, un riesgo mayor del 15% fue detectado sólo en el 1% de los pacientes menores de 65 años; mientras que se presentaba en el 27% de los pacientes más mayores.

Pese a haber demostrado la efectividad del modelo, los investigadores remarcan que se ha probado tan sólo en personas blancas de mediana edad, por lo que "el sistema podría no ser generalizable a otros grupos étnicos o a personas más jóvenes". Debido a esto, reclaman más estudios al respecto que ratifiquen sus conclusiones.

En un editorial que acompaña a este trabajo en 'The Lancet', dos especialistas australianos recuerdan que, según las estadísticas, una de cada cuatro personas tendrá fibrilación auricular a lo largo de su vida y que el trastorno puede conllevar importantes consecuencias negativas, como la aparición de un infarto cerebral. "En esta enfermedad, poco puede argumentarse en contra de la afirmación que dice: 'más vale prevenir que curar'. Y este modelo predictivo es precisamente el primer paso en esa dirección", remarcan.